martes, 3 de julio de 2018

Estanterías coloniales

La estantería colonial es la fusión entre tradición y actualidad. Un mueble artesanal con mucha historia que sigue estando presente en la decoración de las casas con mucho glamour. Su madera y sus detalles la convierten en una auténtica pieza exclusiva.
Ahora puede aportar un toque de exotismo a los espacios más minimalistas con una estantería colonial. Puede utilizarla como librería, para colocar sus objetos de decoración más preciados o su vajilla más selecta. Si quiere aprender más curiosidades y características de este tipo de mueble, ¡siga leyendo!

UN ESTILO CON TRADICIÓN

La estantería colonial está inspirada en los muebles que se realizaban en las antiguas colonias europeas. Este estilo surgió del mestizaje de culturas en los años en que las potencias europeas tenían presencia en Latinoamérica y Asia.

La estantería colonial del siglo XIX está muy cotizada, sobre todo la que procede de Indonesia, China, Filipinas e India. Hoy en día, podemos encontrar reproducciones casi exactas de estos muebles con un precio menos elevado. Siguen realizándose artesanalmente y con las mismas técnicas de la época.
Pero, ¿cómo podemos identificar una estantería colonial? 
Ante todo debe cumplir una serie de características:

Material: la estantería colonial está hecha con maderas macizas como la teca, la caoba, el mindi o el pino.
Forma: la estantería colonial tiene formas rectilíneas y contundentes.
Detalles: en una estantería colonial podemos encontrar tallas, torneados, vitrinas y forja.

MADERAS EXÓTICAS
Temporada tras temporada y sin pasar de moda, la estantería colonial se cuela entre los diseños más novedosos de decoración. Y es que su calidez y belleza nos traslada a paraísos asiáticos y tropicales.
Su aspecto sólido, sus frecuentes motivos procedentes de esas culturas y la exótica madera nos inducen al aroma de esos bosques legendarios. Consiga que en sus habitaciones se respire esa tranquilidad de la naturaleza más viva.
La estantería colonial es un mueble artesanal, pesado, normalmente alto, que si queremos que no pierda protagonismo debemos combinar con muebles de aspecto más ligero. Puede ubicarla en el salón, en un despacho, en el baño… Suele estar acompañada de colores como el blanco, el beige y el marrón.
Si este estilo le enamora, también podrá encontrar escritorios, mesas de comedor, armarios de dormitorio, biombos, arcones… Muebles naturales y clásicos que esconden la elegancia de tesoros del pasado. Algunos elementos de decoración que también añaden este carácter rústico tan especial son las vigas a la vista en el techo, las alfombras y las velas.
Vía: Westwing