El campo del diseño se está ampliando cada vez más y ya no basta solo con conseguir que un espacio sea bonito y práctico. En el caso de las marcas o comercios además, su interior debe transmitir los valores y las sensaciones concretas que estén vinculadas al producto o la marca que se vende. Un lenguaje en el que entran en juego muchos factores relacionados con la psicología.

