lunes, 24 de junio de 2019

Los espectaculares suelos de mosaico Nolla

Una de las tendencias más acusadas de los últimos años en suelos y pavimentos de viviendas es la utilización (o recuperación) del mosaico Nolla, un pavimento cerámico de alta calidad nacido en Meliana (Valencia) por el empresario Miguel Nolla y producido desde mediados del siglo XIX.
Aunque se asemeja a la baldosa hidráulica (y de hecho comparte con ella su presencia en casas de estilo modernista y en ambientes ligados al litoral catalán y valenciano), lo cierto es que son cosas distintas y conviene aclarar sus diferencias, ya que suelen confundirse.
La baldosa hidráulica característica tiene un formato típico de 20x20cm y contiene un dibujo en la propia baldosa, de forma que muchas veces puede funcionar sola creando patrones de dibujos repetidos o bien en combinación con otras formando un dibujo mayor,
Sin embargo, el mosaico Nolla es básicamente una tesela de unos 4x4cm monocromo que permite la formación de patrones y dibujos a través de su combinación con otras teselas de tonos distintos. A veces la propia tesela lleva una incrustación (piezas encáusticas) o un dibujo pero suele ser mínimo, normalmente a base de triángulos de dos tonos que favorecen la creación de diseños más elaborados.
Trabajar con mosaico Nolla es obviamente más caro y laborioso que con baldosa hidráulica, pues hay que ir colocando tesela a tesela con cuidado de seguir el dibujo correcto, mientras que los suelos hidráulicos resultan más sencillos de colocar tanto por el tamaño de la baldosa como por el propio dibujo.
Hoy en día, con el auge del estilo modernista y de la recuperación y respeto de los elementos originales que encontramos en pisos a reformar, el mosaico Nolla está viviendo una segunda juventud, revalorizando las casas en las que se encuentra presente y dotándolas de muchísima personalidad.
Como pavimento, resulta muy resistente y fácil de limpiar, y a nivel decorativo resulta una verdadera joya.
A la hora de decorar casas con mosaico Nolla, una de las cosas a tener en cuenta es que es el propio suelo el que debe resaltar, por lo que el mobiliario que lo acompañe debe elegirse en tonos neutros o como mucho de la misma gama cromática, sin recargar el ambiente.
Por esta razón, al considerarse casi una joya, hay que cuidar mucho el uso de alfombras, tratando de evitarlas cuando sea posible, o eligiéndolas lisas y de tonos neutros para evitar que se confundan o le roben protagonismo al resto del pavimento.
Respecto a sus aplicaciones, pueden aplicarse sin problemas en el salón, enmarcando la zona de asientos y mesas de centro, potenciando su carácter.
Los comedores por su parte resultan ideales para su aplicación, ya que aquí las alfombras de pelo suelen ser contraproducentes tanto por limpieza como por la incomodidad a la hora de mover las sillas, lo que se evita con la utilización del mosaico Nolla.
También pueden usarse en entradas y pasillos, dotándoles de muchísima fuerza especialmente cuando el resto de paredes y carpintería van en tonos blancos.
El dormitorio principal es otro de sus hábitats característicos, permitiendo la creación de alfombras visuales que enmarcan las camas realzando el conjunto. Eso sí, hay que tener cuidado con la ropa de cama, evitando dibujos y grandes combinaciones de colores que mitiguen la presencia del pavimento.
Por supuesto, baños y cocinas no escapan de su influjo, resultando un material muy interesante al ser de extraordinaria resistencia y completamente compatible con la humedad.
Respecto a los tonos más característicos del mosaico Nolla, los más habituales son por un lado los que tiran a rojizos y marrones, alegres los primeros y elegantes los segundos…y por otro los que combinan beiges y azules, que suelen darle al ambiente un carácter más romántico y relajante.
En cuanto a su forma de aplicarlos, puede optarse por cubrir el suelo entero con el mismo dibujo o crear cenefas alrededor para darle una estética de alfombra.
Por otro lado, puede optarse por la creación de dibujos a base de patrones continuos que llenan el pavimento o bien optar por la presencia de teselas de tono neutro como base, salpicadas de vez en cuando con un pequeño dibujo.
El mosaico Nolla también resulta muy adecuado en combinación con otros materiales compatibles como el microcemento, el cemento pulido y con otros elementos originales del espacio, como el ladrillo o las vigas vistas, creando espacios de lo más interesantes.
Las habitaciones infantiles tampoco escapan a su presencia, dándoles un aspecto colorista y divertido muy acorde con sus moradores.
En resumen, todo un dechado de virtudes para unos suelos impactantes, prácticos y de una belleza extraordinaria. 

Vía: Decofilia





















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