lunes, 18 de marzo de 2019

Vajilleros que enamoran, la nueva pieza de deseo

¿Recuerda esos muebles en los que las abuelas exponían sus vajillas? Han vuelto, se llaman vajilleros y estamos enamorados de ellos.
Las piezas con solera están más de moda que nunca. Buscamos en bazares, anticuarios o en las casas de nuestras abuelas. Esos muebles que nos hagan tener una casa llena de intención, con objetos que hablen con su sola presencia y que la hagan ser la más original. Los vajilleros son uno de esos muebles que llegan directamente a nuestros comedores y office para ofrecernos una nueva oportunidad de amarlos.
Esos muebles donde se solía exponer la vajilla, de ahí su nombre, con o sin puertas, se reinventan para decorar cualquier zona de nuestra casa. Y es que si bien es cierto que son ideales para los comedores o las cocinas, también pueden transformarse en armarios para un precioso juguetero para los niños. El caso está en darle nueva vida y nuevos usos.

Transformando los vajilleros antiguos

Si tiene la suerte de que ha caído en sus manos un verdadero vajillero vintage, dele el tiempo de pensar qué quiere hacer con él. De momento le vamos a ir dando algunas ideas.

Píntelo

Puede pintarlo de un solo color o jugar al contraste utilizando un color oscuro para el interior y uno más neutro para el exterior. También dependerá del color que sea su vajilla, si es en tonos claros, destacará mucho más jugando con esta combinación.

Si quiere conservar el estilo retro de su vajillero, puede decaparlo. Es perfecto para ambientes bohemios y rústicos, aunque también va genial si quiere crear espacios eclécticos, donde la mezcla de estilos sea lo que prime.

Con tela

Si el interior de su vajillero está dañado y no sabe cómo restaurarlo, le recomendamos que lo forre con tela o con papel pintado. Puede utilizar diseños que vayan en armonía con el estilo antiguo, como flores o elementos naturales, y crear un tándem a través de la vajilla.

¿Qué puede poner dentro de los vajilleros?

Vajilleros con vajillas

Si los va a utilizar como tales, no vale meter sus platos a lo loco, porque ahora tiene una pieza decorativa llena de intención.

Elija una vajilla que vaya de acuerdo a su vajillero y que merezca la pena ser expuesta. No tiene que ser una obra de arte, pero sí cuide de que luzca bonita.

A la hora de colocar la vajilla, no piense como si estuviera montando una exposición para un museo. Diviértase mezclando tamaños y formas, creando montoncitos de platos y tazas, y dando un poco de movimiento al mueble.

Son preciosos con juegos de té, con tazas colgando de ganchos y distintas teteras creando una composición en su interior.

Respete la paleta cromática. Es importante que haya armonía entre el resto de muebles del salón, los platos y todo lo que decida guardar en su interior.

Decore con jarrones con flores el interior de los vajilleros. Utilice velas en contenedores metálicos o platitos con dulces, así aportará un extra de creatividad.

Vajilleros sin vajillas

Llévelos a un dormitorio y guarde en ellos la ropa de cama. Ponga pequeños saquitos aromáticos para que cada vez que lo abra se llene de su perfume, y sus sábanas se impregnarán del aroma también.

Otra idea para sacarlos del comedor es llevarlos a la cocina, donde puede utilizarlo como despensa. En este caso no le hablamos de que guarde las latas de conserva y el tomate frito, sería restarle elegancia. Se trata de que utilice botes de cristal o de metal para mantener sus alimentos en buenas condiciones, y ya de paso, decorar su cocina.

Si tiene espacio en el recibidor, los vajilleros pueden darle ese toque chic. Dará la bienvenida a sus invitados, y es un recurso con mucha capacidad para guardar y mantener el orden de su casa.

Vía: midecoración

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