martes, 15 de mayo de 2018

Mix and match de materiales en el reinventado Bar Michigan.

Tras más de 30 años a sus espaldas sirviendo suculentas tortillas de patata y croquetas a los empresarios y trabajadores del barrio de Galvany de Barcelona, al Bar Michigan también le ha llegado el momento de hacer un extreme makeover. Para llevar a cabo tal hazaña han apostado por el estudio de Damián Sánchez y Alfons Tost, vecinos del distrito, que han sabido mantener el espíritu de bar de barrio en su reforma integral.
Destreza en la mezcla de materiales
La nueva imagen destaca por la combinación de materiales. El resultado, que sobre papel podía intuirse un tanto cargado, es, sin embargo, un hábil mix and match de elementos en tonos grises, beiges y marrones. Por un lado, el DM gris que recubre las paredes otorga un toque elegante a la par que acogedor. Sin duda, el uso de boiseries permite mantener esa esencia de “bar entrañable” que antaño figuró entre los favoritos del escritor Manuel Vázquez Montalbán.
La cerámica juega también un papel importante. Alfons & Damián eligieron celosías de Cerámicas Ferres para revestir parte de las paredes, con composiciones cromáticas que van del marrón al tabaco, paja y negro.
Para la barra los interioristas han apostado por el siempre acertado binomio compuesto por mármol y acero inoxidable. La singularidad la marcan los bancos y taburetes tapizados con polipiel beige, cuya durabilidad resulta cuanto menos delicada, pero sin duda es una delicia visual.
La pincelada de color la aporta el matiz cerceta del mueble expositor situado detrás de la barra, que rompe la armonía cromática del resto del local. Además, la elección de una iluminación cenital para dicho mueble permite destacar la exposición de bebidas, comida y objetos.

Dentro y fuera

El mítico cartel verde de “Bar Restaurante” ha sido substituido por elegantes toldos rojizos sobre enormes ventanas que conectan a los comensales del interior hacia el exterior. La apertura en guillotina de estos grandes ventanales es otro de los aciertos de Alfons & Damian.
Detrás de la barra también se apuesta por abrir la cocina. De esta manera se consigue mayor amplitud y una circulación más fluida. Una apertura que, además, deja a la vista del cliente el proceso de elaboración de los platos, que sigue siendo el de toda la vida. Y es aquí donde reside una de las gracias del lugar: el contraste entre un nuevo y modernísimo interiorismo, con mobiliario e iluminación de Emeco, Ton, Flos e Ingo Maurer, frente a una oferta gastronómica de tortilla de butifarra de toda la vida.
Interiorismo y diseño: Alfons & Damián
Diseño gráfico: Whale!
Fotógrafa: Montse Garriga

Para más información visiten: Alfons & Damian
Vía: diarioDESIGN