jueves, 5 de abril de 2018

Puertas con papel pintado

El papel pintado es uno de esos productos que ofrecen muchísima versatilidad. Generalmente lo usamos para forrar paredes, pero como se imaginará puede tener muchísimos otros usos. Hoy nos quedamos con la idea de forrar puertas con ellos (tanto de interior como de armarios o muebles). Exactamente igual que en aquellos viejos palacios de las pelis, pero con toda la tecnología de hoy. De verdad estamos seguros de que después de ver algunos ejemplos prácticos va a caer rendido a sus pies... ¡Mire qué estilazo le puede dar a sus puertas un simple papel pintado!
¿Por qué forrar puertas con papel pintado?
Pues sobre todo porque es rápido, limpio, fácil y 100% práctico (incluso en casas o pisos de alquiler). Seguro que la primera impresión al leer el título ha sido de extrañeza. ¿Por qué voy a empapelar una puerta? Pues en realidad hay muchísimas situaciones en las que hacerlo puede ser una idea de 10.
Imagine que la puerta es muy vieja o está deteriorada, con solo usar papel pintado podemos conseguir restarle muchos años y personalizar aún más la decoración de nuestra casa.
También puede servir para distinguir unas puertas de otras. Por ejemplo, la del baño del resto de puertas (así sus visitas nunca más preguntarán cuál es la puerta del aseo).
O incluso para camuflar en la pared una puerta incómoda a la vista... Hay modelos para todos los gustos. Desde los más discretos hasta otros mucho más llamativos o exuberantes.
Si su casa de alquiler está bastante "apañadita" pero esas puertas arruinan toda la decoración, no se corte, fórrelas con papel pintado (con permiso de su casero), y parecerá que estrena puertas.
También en el cuarto de los niños y no tan niños
Cuando son bebés tenemos más libertad para decorar su nidito a nuestro antojo, pero en cuanto crecen quieren, como es natural, participar en la distribución y detalles de todos los productos que entran en su habitación. En casos así, el papel pintado puede ser una opción rápida, eficaz y mucho más versátil que la pintura. Adolescentes y niños están continuamente cambiando de opinión, pero eso con el papel pintado no será ningún problema, solo tendrá que despegar el viejo papel, y pegar el que ahora sea de su agrado. Animalitos, figuras de Star Wars, o cabinas telefónicas... Prácticamente hay diseños para todos los gustos.
¿Sabía que con ayuda del calor de un secador se retira de una forma mucho más rápida y limpia? ¡Pruébelo y nos lo cuenta! Funciona de maravilla.
Buscando también la funcionalidad
Algunas veces usar papel pintado en una puerta no es solo cuestión de estética, sino también de funcionalidad.

Imagine que la puerta de acceso al baño de su dormitorio es de vidrio translúcido, y eso le va genial porque la luz campa a sus anchas por ambas estancias, pero también es un "corta rollos" esos días que le apetece tener más intimidad. En esos casos cubrir las vidrieras con un vinilo o papel pintado, podría venirnos genial 
para ganar intimidad. 

También cuando a consecuencia de haber cambiado la distribución del espacio o los muebles, una puerta queda en lugar poco práctico y estéticamente "discordante" (por llamarlo de alguna forma). Forrar puerta y pared con el mismo papel es una solución antiquísima que hoy por hoy, sigue resultando eficaz.
Además de cubriéndola entera, tiene la opción de hacerlo solo en la parte central o los laterales. ¡Combinaciones hay todas las que imagines y más! Desde luego si la puerta es lisa y sin ninguna moldura, tiene más margen para colocar una pieza grande que cubra toda la superficie. Sino, siempre puede elegir otro motivo, y empapelar de manera independiente la parte superior y la inferior.
Generalmente el proceso pasa por descolgar la puerta, retirar manillas, aplicar la cola en el papel y pegar directamente sobre la puerta. Después de cortar los excesos tanto en el largo como en el ancho, se vuelven a atornillar las manillas y colocamos la puerta en su sitio otra vez.
¿Y si no es una puerta de paso?

También la puede forrar ¡Claro que sí!

Imagine una puerta muy antigua que le apetece restaurar. Además de la opción convencional, puede forrarla con un espectacular papel que llame la atención de todas sus visitas.
O ese enorme armario que tan buen papel hace pero que tan enorme y desproporcionado se ve en relación con el resto de muebles de la habitación. Nada como el papel pintado para integrarlo mejor o incluso fundirlo con el resto de paredes del dormitorio...
Puede comprar expresamente el papel o bien aprovechar los restos de papel que haya utilizado en esa u otras habitaciones (acuérdese de decirle a su pintor que no tire los restos de papel). Con un poco de idea se pueden hacer composiciones especiales y 100% únicas.

Vía: habitissimo