sábado, 20 de junio de 2015

Cómo esmerilar cristales

El esmerilado es una técnica que se emplea en vidrios de ventanas y puertas para conseguir que se vuelvan opacos, y también se puede ver en algunos objetos decorativos de este material, como jarrones o lámparas. Si tiene maña, lo cierto es que puede hacerlo en casa y obtener muy buenos resultados, por lo que se ahorrará tener que invertir en que venga ya hecho, que es más caro que el normal.
El esmeril tiene mucha dureza ya que se mezcla con otros minerales para fabricar polvo abrasivo, tal que consigue rayar todos los materiales a excepción del diamante, que solo se raya con otro diamante. Es un material que se utiliza también para labrar piedras preciosas, afilar herramientas, dar brillo a metales o deslustrar cristales, por lo que es muy polivalente.
El proceso
Para poder esmerilar vidrio, lo primero es tener los materiales: polvos de esmeril, agua y láminas de hojalata. Es recomendable practicar en un cristal pequeño antes de ir al definitivo, así se asegura de que lo sabe hacer y no estropea el resultado final. Debe colocar la pieza en una superficie plana y estable para que la tarea le resulte sencilla, siendo muy buena opción una encimera o mesa de madera.
Una vez que tenga el cristal ya estable, espolvoree toda la superficie con el esmeril y vierta agua hasta que se forme una pasta líquida. Después, coja la lámina de hojalata con una mano y vaya frotando el cristal con movimientos enérgicos y circulares; aclare toda la superficie y repita el proceso. Para finalizar, lave el vidrio con jabón y aclare con abundante agua.

Información y precauciones

En primer lugar, es importante que sepa que para opacar el cristal debe hacerlo únicamente por una cara, no por las dos. Cualquier trabajo que realice con cristal o vidrio tiene ciertos riesgos, así que debe tomar unas cuantas precauciones para no tener problemas. Cuando vaya a trasladar una pieza, póngase guantes y proteja también sus muñecas, o bien proteja las manos con gamuzas o similares. 

Nunca traslade un vidrio “a pelo”.

Si la pieza es muy grande, pida ayuda para su traslado, y compruebe que no tenga ninguna irregularidad que le pueda cortar antes de moverla. Si tiene alguna, moje una lija en agua y pásela suavemente por la zona para que se debilite y no se corte.