lunes, 10 de julio de 2017

Filtros para campanas

Los filtros para las campanas son necesarios para eliminar los olores y retener la grasa que se genera al cocinar. De este modo ayudan a mantener el aire de la cocina limpio.
¿Mi campana necesita filtros?
Las campanas de cocina pueden ser de dos tipos:
- Con salida de humos o aspirantes: Estas campanas tienen un conducto que atraviesa la pared o muro por el que se expulsa el aire sucio, los vapores y gases de la cocción. Incorporan siempre un filtro de aluminio que viene de serie.
- Sin salida o filtrantes: Son las campanas que se instalan cuando no hay posibilidad de instalar un conducto de evacuación del aire al exterior. En este caso la función de la campana es retener la grasa y los olores. Son las campanas de este tipo las que usan filtros de carbón activado.
En función de su acometido, las campanas necesitan filtros de diferentes tipos:
- Uno metálico: Elaborado con malla de aluminio. Es el filtro antigrasa, que viene incorporado de serie en todas las campanas.
- Otro de carbón activado: Es un filtro que sirve para limpiar el aire atrapando los olores en una superficie porosa (absorbe la grasa, el vapor y los olores), de modo que filtra el aire sucio y lo devuelve a la cocina ya renovado. Tiene una vida útil limitada, es desechable. Es muy sencillo de colocar. Se pueden instalar en la gran mayoría de las campanas sin salida de humos y su venta es independiente de la campana.

Mantenimiento

Los filtros de campana tienen que ser revisados y limpiados frecuentemente porque la grasa y el vapor de la cocina van ensuciándolos. De este modo, si la suciedad se acumula durante mucho tiempo los filtros ya no podrán cumplir su función y no absorberán la suciedad.

Además, tienen que ser renovados cada cierto tiempo, siempre dependiendo de la frecuencia con la que se usa la cocina. Para un funcionamiento normal (de entre una y dos horas diarias) se aconseja cambiar el filtro una vez al año si es de tipo metálico; y cada 3 meses o 6 meses (en función del uso y la limpieza que practiques) si son de carbón activado. Hay modelos modernos de campanas que tienen un indicador que avisa cuando el filtro está obstruido y debe proceder a limpiarlo o cambiarlo.

- Los filtros de aluminio o de acero inoxidable se pueden limpiar con agua tibia y un detergente suave o jabón, aunque también existen sprays específicos para esta limpieza. Puede usar un cepillo de cerdas suaves para eliminar la acumulación de grasa y suciedad. Por último, enjuague bien el filtro y colóquelo de nuevo en su sitio. Algunos pueden lavarse en el lavavajillas (siempre sin sal), si lo especifica el fabricante.

- Los filtros de carbón se limpian con un paño húmedo. No puede sumergirlos en agua. Este tipo de filtros tiene que ser cambiado obligatoriamente una vez al año para que siga cumpliendo su función y para evitar riesgo de incendio, ya que la grasa acumulada puede arder si prende alguna chispa.

Vía: Leroy Merlin