martes, 21 de marzo de 2017

Un vergel en el centro de Amsterdam.

Una cafetería con aires tropicales es la propuesta de Studio Modijefsky para Bar Botanique, un nuevo establecimiento que ocupa la que hasta hace poco era una tradicional cafetería holandesa –originalmente un gimnasio–, junto a la multicultural Javastraat.
Su privilegiada situación, en un local en esquina, permite abrir grandes cristaleras que inundan de luz natural el interior. Dentro, espejos colgados del techo reflejan la luz y el paisaje, creando un vínculo directo entre el interior y las luces parpadeantes de los trenes que circulan frente a él, capturadas por los colores y tejidos de la barra.
Estructuras metálicas de distintas alturas dividen el espacio y relacionan el bar con la zona de estar. Para el pavimento se ha optado por el roble en las zonas de estancia, y un hormigón pulido y tintado en verde en las de barra y circulación.
Dividido en dos niveles, el comedor se proyecta separado del resto del espacio. Soterrado y envuelto por paramentos pintados en rosa y con bancos de terciopelo verde y mesas de mármol, adquiere un carácter más íntimo, con sencillas luminarias hechas a mano proyectando sombras circulares sobre paredes y techo.
Cubierto por un techo brillante pintado en verde, el entresuelo llena una de sus paredes con plantas de papiro y un gran menú escrito sobre azulejos verdes.
El local se llena con nuevos elementos que respetan su pasado: anillos geométricos de los que cuelgan plantas, motivos orgánicos, móviles, luminarias colgantes y mobiliario. Todo ello inspirado en la naturaleza y botánica, origen de su nombre, Bar Botanique.
Para la barra se ha optado por una barra de mármol con un revestimiento cerámico creado a partir de un patrón tropical en su frente. Completamente personalizada, la pared trasera se compone de una original mezcla de formas redondeadas, malla metálica y cajas de luz amarillas, con una pieza central que deja a la vista las botellas.
Con fuerte presencia en el interior, las plantas –palmeras, philodendrons, helechos y monsteras– crean una atmósfera siempre cambiante, que subrayada por la iluminación da lugar e interesantes efectos dramáticos sobre paredes y techo.
Un gran logo –que diseñado tamnién por Studio Modijefsky refleja la naturaleza lúdica del espacio– envuelve toda la fachada, con una letra en cada una de las ventanas y el número, 581, en la puerta principal, donde el número 8 se ha utilizado para dar forma a la gran manilla.

Para más información visiten: Studio Modijefsky
Vía: diarioDESIGN