jueves, 12 de enero de 2017

Diseño de escaparates con animales

En posts previos hemos visto opciones para diseñar escaparates a través de la iluminación o conseguir la atracción del viandante colocando a los maniquíes en posturas humanas… En esta ocasión, veremos otra forma de impactar, utilizando en este caso la fauna animal.
Incorporar animales en un escaparate, al igual que en el caso de maniquíes posturales, también aporta un toque de dinamismo y “vida” al mismo, ya que tienen algo de cotidiano: son elementos reconocibles, los asociamos a sentimientos positivos (esas visitas al zoo de nuestra infancia) y en general tienden a atraer nuestra atención.
En cualquier caso, los que más efecto tienen son los que en la realidad resultan más difíciles de ver en su habitat natural. Por supuesto se pueden hacer escaparates curiosos con perros y gatos, pero si utilizamos flamencos, orangutanes, pulpitos flotantes o camaleones seguramente conseguiremos un efecto más espectacular.
Para lograr que el producto llame la atención (una de las reglas del escaparatismo es que el diseño del escaparate no “fagocite” el producto y éste acabe por pasar desapercibido) tiene que formar parte del entorno próximo del animal, si es posible incluso incorporarlo a éste (por ejemplo, que lo sostenga del pico, que lo agarre de una garra, que lo muerda o picotee, que se coloque entrelazado si los elementos son varios…) Así la visión del animal llevará irremediablemente aparejada la visión del producto.
Por supuesto, obvia decir que cuando hablamos de exponer animales nos referimos a especímenes “falsos”, ya que la normativa en la mayoría de comunidades prohibe la exhibición de mascotas en escaparates (eso, además del inconveniente que tendría que el animalito se nos escapara hacia la tienda o jugueteara tanto con el producto que lo acabara haciendo trizas)

Vía: Decofilia