lunes, 2 de enero de 2017

Cómo decorar pasillos con las puertas

Ya hemos comentado en otras ocasiones cómo a la hora de decorar, el pasillo, en general alargado y monótono, puede convertirse en el lugar más creativo de la vivienda si le echamos imaginación, ya que al no pasar mucho tiempo en ellos podemos permitirnos ser algo atrevidos. Para darle un poco de alegría a esta zona, hasta ahora hemos visto ejemplos de decoración de pasillos centrándonos en el suelo o en la iluminación. Hoy en cambio les ofreceremos ideas para decorar el pasillo con las puertas.
El pasillo, generalmente, suele contener puertas a un lado o a otro. A veces sólo tiene una al final, pero en general alguna tiene. Aprovechando este recurso, podemos centrar la decoración en este elemento. No necesitaremos nada más: si decoramos las puertas, éste debe ser el único elemento que resalte, ya que cuadros, lámparas potentes u otros elementos decorativos le restarán importancia.
El único inconveniente que tiene esta opción a la hora de decorar pasillos es que las puertas tienen dos lados. Eso implica que o bien la habitación que da al otro lado está decorada de modo que no desentone con la puerta, o bien hay que decorar éstas sólo por el lado del pasillo (lo cual es bonito cuando están cerradas, pero queda algo raro cuando están abiertas, y además tendrá que decidir qué hace con el canto, si se lo da a una parte o a la otra).
Quizás por esta razón sea una idea menos utilizada que la de decorar pasillos destacando las paredes o los techos. En cualquier caso, siempre hay atrevidos y originales (al ser un recurso menos empleado tiene más impacto), así que para ustedes les dejamos algunos tips:
* Una opción (quizás la más potente y la más económica a su vez) es la pintura. Podemos pintar las puertas de un tono vivo o chillón si nos va la marcha o en tonos pastel si nos gusta la serenidad. También es posible pintarlas en gris oscuro o negro que le dan un aire elegante al pasillo, aunque menos original.
* Otra opción es jugar con los materiales: podemos encargar puertas metalizadas, en madera desgastada, en vidrio traslúcido o de color, puertas rústicas o castellanas, puertas perforadas… Cualquier puerta que se salga de la norma podrá valer.
* También podemos colocarle “accesorios“… Vinilos personalizados, tachuelas, junquillos para crear molduras, murales fotográficos o papel pintado.
* El juego que realice con las puertas también puede ser interesante: Puede optar por pintar todas las puertas del pasillo del mismo color, o pintar cada una de un color diferente. Si la puerta lleva ribete puede optar por resaltar sólo éste, o bien acentuar sólo el marco, sólo la puerta, o ambos. Puede elegir darle importancia a la puerta del fondo (dejando el resto absolutamente neutro) o destacar sólo las puertas de los lados. Si no tiene más que una habitación que de al pasillo, puede elegir una potente puerta corredera y darle a ésta toda la importancia. Puede poner el foco en el color, o en el picaporte (para eso deberá ser especialmente llamativo)…
En fin, juegos y opciones hay muchas, sólo le queda elegir la que más se adecúe a sus gustos y estilo. 

Vía: Decofilia