lunes, 6 de junio de 2016

Pérgolas bioclimáticas


Las pérgolas nos permiten disfrutar al máximo de nuestras terrazas y balcones, protegiéndonos del sol y la lluvia. Con el paso del tiempo la concienciación medioambiental ha hecho que este tipo de estructuras vayan evolucionando hasta llegar a lo que conocemos como pérgolas bioclimáticas. Únase a esta revolución aprovechando al máximo los recursos sostenibles y disfrutando del exterior durante todo el año. Sí, aunque parezca mentira las terrazas no son sólo para el verano.

¿Qué es una pérgola bioclimática?
Las pérgolas bioclimáticas son uno sistemas que nos protegen del sol que funcionan de manera natural y regulan la temperatura de la zona que protegen. Además, son capaces de proteger de la lluvia, la radiación solar, el viento o cualquier otro tipo de inclemencia meteorológica. Con el objetivo de conseguir una climatización y ventilación óptima, utilizan recursos como los rayos de sol y el aire.
¿Cómo funcionan?

El principal sistema con el que cuentan este tipo de pérgolas son las lamas orientables, que se pueden plegar de forma manual o motorizada, de forma que se colocan en la posición más conveniente en función de la lluvia o el aire. También podemos encontrar pérgolas con sensores de lluvia y viento que se repliegan de la mejor manera posible para disfrutar del exterior.

Materiales
En el mercado hay infinidad de opciones. Existen placas de captación solar que pueden generar energía eléctrica y que puede aprovechar para conseguir agua caliente o climatizar la piscina. Gracias a la investigación (I+D) también encontramos tejidos que sirven para el exterior, muy resistentes y que pueden plegarse y desplegarse para disfrutar al máximo de la zona. De todas formas, los materiales más habituales suelen ser los aluminios y los materiales sintéticos.
Complementos
Estos sistemas o estructuras se pueden completar con diferentes elementos para un aprovechamiento máximo. De esta manera, se pueden instalar difusores de microgotas para combatir el calor, iluminación para disfrutar de la noche o calefacción infrarroja.
Para invierno y verano
Parece que las pérgolas han nacido para que en verano podamos disfrutar del exterior, pero también es posible disfrutar en invierno. ¿Cómo? Pues cerrando los laterales para conseguir una especie de "efecto invernadero". Los materiales más utilizados para estos cerramientos son de cristal o metacrilato, aunque dependiendo de la zona también servirían lamas textiles. Todo dependerá del objetivo que busque.
Ventajas
Además de protegernos del sol, también nos resguardan de la lluvia, viento o nieve. Algunas de ellas son capaces de resistir corrientes de viento de hasta 200 km/h y soportan hasta 150 kg de nieve. Está claro que están preparadas para poder disfrutar todo el año de nuestra terraza. El rango de orientabilidad es bastante amplio y oscila entre los 0 y 135 grados. Su instalación no afea el espacio, ya que la mayoría de las veces los ensamblajes están ocultos. Algunas de ellas recogen el agua de la lluvia para reutilizarla, otras tienen sistema de antivibración, etc.

Diseños

Al igual que ha habido un avance tecnológico, este ha ido acompañado de un avance en el diseño. Actualmente podemos hallar numerosos modelos y colores, para que se adapten de forma perfecta con el entorno y nuestro estilo.

Vía: habitissimo