martes, 28 de junio de 2016

El estilo British en decoración

Hoy en nuestro apartado de estilos decorativos queremos mostrarles uno muy particular: El Estilo British. Así, tal cual, sin traducir, un estilo muy actual procedente de las Islas Británicas

Lo primero a tener en cuenta es que no debemos confundir el estilo British con el estilo clásico inglés. En realidad, en este caso estamos haciendo referencia, más que a un estilo concreto, al empleo de determinados símbolos británicos en la decoración interior de un ambiente, ya sea más moderno o más clásico, más pop o más sobrio.
Entre los elementos característicos del estilo British reina sobre todos ellos la bandera británica en sus tradicionales colores: alfombras, cojines, tapicería para sillones, cortinas, edredones, ¡azulejos!, relojes… Nada escapa a su influjo. Como imagen gráfica, la bandera es tan potente que basta un sencillo cojín o pintarla en el frente de una cómoda o un aparador para que un interior en apariencia sobrio o no definido se convierta en British como por arte de magia.
Aún así, la bandera Union Jack no es la única opción para darle un toque British a cualquier estilo: otros símbolos fundamentalmente londinenses, como las rojas cabinas telefónicas, los clásicos taxis, el Big Ben o un cartel de “Keep Calm” con la corona de la reina serán suficientes para transportarnos a la Gran Bretaña actual.
Lo curioso es que este estilo tan “patriótico” de los ingleses haya traspasado fronteras, inundando la decoración de casas de todo el mundo con sus símbolos y emblemas, o que haya inspirado a artistas, arquitectos o diseñadores internacionales en múltiples obras.
Quizás sea porque esa perfecta mezcla de colores tan característica (cálidos como el rojo y fríos como el azul y neutros como el blanco) hace que complementen de forma ideal cualquier interior sobrio, aportando ese plus de elegancia y refinamiento tan característico del carácter inglés.
Incorporar elementos British a la decoración sin duda marcará de forma muy fuerte el ambiente en el que vayan colocados y tienen un punto divertido, por lo que no es apto para todas las estancias. Es por eso que resulta ideal para fiestas temáticas o para habitaciones infantiles o juveniles, así como para combinarlo con el estilo industrial o con el vintage (el llamado “vintage British”), más ligados a lo anglosajón que otros estilos decorativos. Y es que viejos baúles o maletas, Chesters, teléfonos del siglo pasado o relojes de estación casan a la perfección con estos elementos.
Sin embargo, como ya hemos comentado, incluirlo en ambientes contemporáneos o incluso minimalistas también van que ni pintados, aportando ese punto de calidez y contraste necesarios y consiguiendo un efecto “casual chic” de lo más actual.

Vía: Decofilia