sábado, 27 de enero de 2018

Aparadores vintage

Los aparadores, en general, son muebles de increíble versatilidad. Un aparador vintage, además, aporta un estilo y una prestancia que ha conquistado a muchos diseñadores de élite. Integre un aparador vintage en su comedor cotidiano, junto a una mesa de madera y sillas de tendencia industrial, y se verá espectacular.
Su recibidor resplandecerá con un aparador vintage y dos espejos antiguos diferentes, además de figuras con la misma esencia vintage del aparador

Secretos para que brille un aparador vintage

Como puede notar, un aparador vintage es la estrella en un espacio lleno de detalles de este estilo. También las mesas vintage, con acabados decapados, ostentan un protagonismo similar, pero no llegan a alcanzar su presencia estelar. Los aparadores retro destacan por sí solos, sin necesidad de adornarlos con nada.

Cuando pone estos muebles en el comedor destinado a sus reuniones se convierten en un perfecto mueble bar, donde tendrá a mano una bandeja con copas y vasos refinados, bebidas, la vajilla de categoría y los manteles y servilletas de diseño elegante. El mueble que destina al salón, estructurado en alguna madera noble o con acabado lacado, le provoca a jugar con los contrastes. Empléelo como soporte de un cuadro de arte alternativo, y el efecto le sorprenderá. Combine algunas mesas auxiliares retro con un estiloso aparador vintage e integre el conjunto a una desacartonada sala de estar kitsch, colorida, osada y muy propia de usted. ¿El resultado? ¡Increíble!

Contextos sin reglas para su aparador vintage

A continuación le daremos algunas ideas rompedoras para sacar el mayor partido de un aparador vintage. Fíjese:

Un aparador vintage con varias baldas y cajones es el mueble ideal para la tv, la consola, el home cinema y todas las películas y discos en una sala de entretenimiento familiar. Conjúntelos con un gran sofá retro y algunas sillas huevo, y verá.

Dele el gusto y diseñe un comedor que quite la respiración. Elija una mesa redonda blanca, un juego de sillas tulipán mitad negras y mitad blancas, con cojines rojos, y un aparador vintage de madera roja.

Una casa de campo no sería tal si no tuviera más de un aparador vintage entre los muebles de sus distintas habitaciones. Quedan de maravilla integrados al estilo rústico o al shabby chic, tendencia que protagonizan los aparadores blancos con pátina envejecida.

Vía: Westwing