lunes, 7 de diciembre de 2015

Cuartos de lavado y planchado

Cada día es más común que en cada hogar exista un lugar (generalmente compartido con la lavadora y secadora, denominados como cuartos de servicio) dedicado a guardar las herramientas y utensilios del aseo cotidiano, lo que todavía no se ha vuelto habitual es mantenerlo tan limpio y ordenado como el resto de la casa. Tener sus utensilios y accesorios de limpieza en perfecto acomodo es posible si destina un espacio específico para cada uno.

La casa luce impecable, las mesas están sacudidas, los suelos brillantes y hasta las esquinas pasan la prueba anti polvo, sin embargo hay un rincón que recibe muy poca atención, el cuarto de lavado y planchado. Normalmente, cuando termina de hacer el aseo, el trapeador, escobas, esponjas, cubetas y trapos van a parar, casi sin orden alguno, a este pequeño espacio.
Tanto por su uso como por su tamaño, los cuartos de servicio deben valorarse a la hora de equiparlos y decorarlos, pues éstos deberán mantener el orden que le ayudará a tener impecable el resto de las habitaciones.
Lo primero a tomar en cuenta es que éste será, sin duda alguna, una zona húmeda en la casa, por lo que la pintura y los azulejos deben ser los apropiados para resistir esta característica que será constante en la habitación, por ejemplo, las baldosas de cerámica son ideales para un suelo que estará mojándose continuamente.
Aproveche los espacios para cuartos de lavado y planchado
Aunque la mayoría de su ropa sea apropiada para la lavadora, habrá prendas que requieran del lavarse a mano, por esta razón el lavadero es indispensable. Es conveniente que éste se sitúe en una esquina donde no estorbe y no complique el tránsito en el “no tan apreciado” cuartos de servicio.
Por su parte, tanto la lavadora como la secadora deberán ser de un volumen ideal para el tamaño del cuarto, si éste es pequeño no entre en conflictos comprando los mega electrodomésticos que apenas dejarán espacio para acomodar todos los artículos restantes.
Estantes multifuncionales para cuartos de servicio
Un pequeño estante abierto es ideal para los productos de limpieza, siempre los tendrá a la vista, por lo que le será fácil ubicarlos cuando los necesite.
Aunque los productos de lavado de ropa básicos son el detergente, el suavizante y un quitamanchas, puede aprovechar para almacenar las botellas y bolsas de jabones, aromatizantes y limpiadores para suelos y paredes, todos en orden y -más recomendable aún- a una altura que no permita el alcance de los pequeños.
Aquí mismo puede doblar y guardar unas cuantas jergas y trapos que sirvan para secar y limpiar su lavadora y el resto de la casa; el sacudidor o un plumero, también estarán bien ubicados en este estante.
Para las escobas, trapeadores y recogedores, hay aditamentos especiales que permiten su perfecto acomodo ocupando apenas unos centímetros en las esquinas o la pared, donde los puede colgar y tener siempre a mano, evitando que se queden tirados en los pasillos o estorbando a la mitad del cuarto.
Cubetas y cestos para cuartos de lavado y planchado
Lo mejor para sus cubetas es apilarlas unas con otras. Puede comprarlas en un solo color para que den uniformidad y apariencia de orden. Nunca las deje en medio del cuarto o conteniendo agua sucia, una vez que las utilice, enjuáguelas y llévelas a su lugar (puede ser junto al estante o debajo del lavadero si hay espacio suficiente).
No deberá faltarle un cesto especial para la ropa sucia y otro para la limpia antes del planchado. Si cuenta con el espacio suficiente, lo ideal será colocar tantos cestos como requiera para separar la ropa según las categorías a las que esté acostumbrado (por colores, tejidos y necesidades de lavado).
Detalles imprescindibles en los cuartos de lavado y planchado
-Aunque los cuartos de servicio cuenten con una ventana que brinda luz natural al por mayor, no siempre podrá realizar las actividades de lavado y secado durante el día, por esta razón es importante contar con una iluminación artificial que provea luz blanca y no canse la vista, particularmente si, además, planchará la ropa en el mismo lugar.
-Aproveche el espacio que le brinda el estante y guarde una o dos lámparas de mano, así cuando falte la luz eléctrica y necesite buscar alguna prenda en la cesta, le será mucho más fácil ubicarla.
-Por último, recuerde que los cuartos de lavado y planchado también deben estar limpios, ya que aquí comienza el aseo del resto del hogar. Barra y trapee con regularidad su cuarto de servicio y coloque un ambientador que sea de su agrado y, si cuenta con el espacio suficiente, equípese con una radio o un televisor pequeño que le mantenga entretenido mientras realiza los interminables quehaceres del hogar.

Vía: Decoracionia