domingo, 15 de noviembre de 2015

El Porrón Canalla. El bocadillo ‘de madre’ vuelve al Madrid más gamberro.

El diseñador Gabriel Corchero es el autor de El Porrón Canalla, situado en la castiza calle de la Ballesta madrileña, a pocos metros del conocido restaurante, La Tasquita de Enfrente, cuyo propietario, Juanjo López, es también el promotor de esta nueva aventura gastronómica.

El Porrón Canalla nace del concepto de recuperar los bocadillos tradicionales que durante la niñez nos ha preparado nuestra madre, buscando la esencia y la calidad de los productos de antes, pero de una forma canalla y rompedora.
Sin buscar un logotipo claro y definido se ha querido darle una personalidad única y desenfadada. La identidad se caracteriza por una imagen abierta, con ilustraciones, tipografías y colores que permiten miles de combinaciones pero que todas se recogen en un mismo concepto, “el canallismo”. Atribuyendo de este modo un nuevo enfoque a lo tradicional de los productos y la calidad de los mismos.
El nombre es una combinación del mejor complemento para un bocata, el porrón; y en homenaje a la zona donde se encuentra el local, la calle Ballesta. El local fue precisamente ocupado antaño por dos prostíbulos de la zona, de ahí quizás lo de canalla.

En la decoración, bajo un concepto informal y sin ostentaciones, se ha querido conservar parte de las paredes y suelos que constituían estos dos locales con anterioridad, complementándolos con elementos sencillos pero con mucha personalidad. Predominando el uso de materiales como el cemento pulido, azulejos blancos y madera de pino en un tono natural.

El espacio se distribuye en cuatro zonas: cocina, barra, colmado y mesas; en la parte superior; y en la parte inferior: baños y almacén.

El mobiliario formado por grandes mesas y bancos diseñados por Gabriel Corchero Studio, ofrecen la posibilidad de elegir la forma más cómoda en la que quiera comerse su bocadillo, en mesas bajas o mesas altas a modo de barra para comer de pie.

Pero el corazón del canalla, sin duda, se encuentra en la cocina, la cual queda a la vista de los clientes, permitiendo de esta forma una mayor transparencia en la elaboración de los bocadillos en la que el producto es lo verdaderamente importante, y ofreciéndole la posibilidad de ver todo el proceso de preparación.

Otro elemento que caracteriza el espacio y el concepto del bar es el colmado, el cual permite comprar los productos utilizados en los bocadillos para que se pueda disfrutar de su calidad en casa.

Todo ello se recoge en un local peculiar, dotado de grandes dimensiones en altura, a la vista desde la calle gracias a unos esplendidos ventanales que pretenden llenar de vida la zona e impactar con la imagen diferenciadora de este divertido local.


Para más información visiten: El Porrón CanallaGabriel Corchero Studio
Vía: diarioDESIGN