martes, 17 de noviembre de 2015

Cal Reiet, en Mallorca; un retiro de reyes para meditar.

¿Qué mejor sitio para conectar con uno mismo que una casona de finales del siglo XIX en la isla de Mallorca? El paraíso, ¿verdad? Eso mismo pensó el equipo de Bloomint Design cuando entró por primera vez en esta masía llamada Cal Reiet, la casa del pequeño rey, en catalán. El nombre es merecido. Antes y ahora. Tras la intervención de los interioristas hoy estamos ante un Holistic Retreat que respira elegancia y evoca la tradición y la nostalgia de su lujoso pasado.

Situado en el municipio de Santanyí, sobre un terreno de 59 hectáreas, el hotel holístico – destinado a la práctica de yoga y meditación – está formado por tres edificios. La casa principal, de 620 metros cuadrados, construida en 1881; y dos suites independientes – la Casita Terra y la Casita Mar. El terreno también cuenta con un pozo transformado en sala de masajes, un vestuario para la piscina y un espacio para la práctica de yoga y seminarios.
La casa principal sigue la arquitectura tradicional mallorquina, basada en el principio de simetría. En su primera visita, el estudio quedó maravillado con su fachada de piedra, su jardín y sus olores, pero el interior estaba lleno de espacios pequeños y oscuros, materiales en mal estado y una mezcla ecléctica de muebles.
Su intervención – que comprende el proyecto de interiorismo, dirección, compra de mobiliario y textiles, renovación de mobiliario antiguo y selección del hecho a medida – ha dado como resultado un hotel de tres pisos donde están ubicadas la recepción, el salón, el comedor, la cocina, la biblioteca y diez habitaciones.
La reforma ha implicado intervenciones como abrir el espacio interior para dejar entrar la luz. También han renovado muchos muebles antiguos en equilibrio con el mobiliario nuevo, la mayoría hecho a medida. Priman las líneas simples para crear espacios elegantes y atemporales.
Algunos toques de color aportan vida y frescura al espacio, como las baldosas turquesas en los baños. Destacan también los contrastes entre materiales: suelo de mármol con vigas de madera, o el lino color beige con las mesas de madera maciza.
Aprovechamos este punto para comentar que el estudio quería trabajar con artesanos locales para ser partícipes del desarrollo de la economía de la isla (concepto km 0). Con ello han conseguido además el plus de descubrir antiguas técnicas de fabricación y elaboración de productos. Destaca el vidrio soplado de Gordiola, la tela mallorquina de Teixit Riera, las baldosas de barro hechas a mano de Can Benito, las lámparas de cerámica de Joan Català o el mobiliario de madera reciclada de Con Alma Design.
En cuanto a la decoración, destacamos las fotografías de las paredes, hechas por Jaime Salom, fotógrafo colombiano que realizó un proyecto fotográfico especial para el hotel dando su visión artística de Mallorca y su naturaleza.
En cuanto a las suites, su ambiente es diferente al de la casa principal porque el estudio quería reflejar sus primeras sensaciones al descubrir los distintos edificios. El interiorismo es más simple, con espacios más minimalistas y acogedores. El objetivo es que sus huéspedes reconecten con la naturaleza, de modo que las casas se abren al paisaje y se encuentran más cercanas a la tierra, los almendros y el olor del mar.
Cada casita dispone de un espacio común con cocina, salón y espacio de comedor,cinco habitaciones y terraza privada decorada con buganvillas, olivos y cactus.
Aquí todo está pintado de blanco. Del suelo al techo. La rusticidad del ambiente se refleja en la chimenea transformada en banco de obra que, a su vez, se convierte en un espacio de descanso bajo la escalera.

De cara a los materiales y mobiliario, han aplicado una mezcla étnica que proporcione relax. Incluye puertas marroquíes, antiguas persianas mallorquinas o mesitas de noche hechas con troncos de madera


Para más información visiten: Bloomint Interior Design,
Vía: diarioDESIGN