viernes, 30 de octubre de 2015

Cosas a tener en cuenta antes de reformar la cocina

La cocina es un lugar maravilloso. Es donde guardamos los alimentos que cocinaremos, donde podemos desayunar y merendar con tranquilidad, e incluso comer y cenar si disponemos del espacio suficiente. Es un rincón perfecto para fomentar los momentos en familia, ya sea cocinando en pareja o preparando un postre muy divertido junto a los más pequeños de la casa.
Por todo eso, es normal que quiera reformarla en algún momento de tu vida. Darle un aire nuevo y ponerla al día es fundamental, sobre todo si las necesidades han cambiado. Eso sí, antes de ponerse manos a la obra, tenga en cuenta una serie de factores que por lo menos para nosotros son de consideración.
Necesidades
¿Cuántos son? Puede que ande sobrado de espacio si algún miembro de la familia se ha independizado, pero también puede pasar que tenga la sensación de que se ha quedado pequeña porque sus hijos han crecido. Piense en las necesidades de hoy y en las del mañana para tomar una decisión lo más acertada posible.

Presupuesto aproximado

Sabiendo qué espacio le hará falta y qué piezas de mobiliario y electrodomésticos lo ocuparán, podrá plantearse cuánto se quiere o se puede gastar. Evidentemente, cuanto más dinero esté dispuesto a invertir mejor será su cocina. Podrá optar por acabados exclusivos y materiales resistentes al paso de los años, al tiempo que se sentirá libre de apostar por lo último en cocinas.

Si por desgracia el presupuesto no es tan holgado (entre 2.000 y 2.500 euros), no debería preocuparse. Hay opciones de todo tipo que están francamente bien. Es cuestión de moverse para comparar precios. Y cuando digo “moverse” no me refiero a salir a la calle, ya que hoy en día podrá saber cuánto le costará la reforma consultando todo tipo de precios a través de Internet. Ventajas del mundo 2.0.

¿Obras?

Es un punto sumamente importante. Reformar una cocina no le obliga a hacer obras, pero si las hace tendrá que pedir una licencia que se lo permita. ¿Y cómo se informa uno sobre eso? Acudiendo al ayuntamiento de su ciudad, donde le dirán qué papeleo hay que rellenar y qué documentos debe aportar. Como pasa con casi todo en esta vida, le tocará pasar por caja en función de los metros cuadrados que abarque la obra.

Espacio

Mida los metros cuadrados disponibles y sáqueles el máximo partido. Piense que no solo hay que llenar la cocina de muebles y electrodomésticos. También es importante que haya espacio para moverse y para comer, si es que se desea utilizar la cocina para tal fin. Haga todo lo posible por imaginarse cómo será el día a día tras esa reforma que quiere llevar a cabo antes de levantar el pulgar hacia arriba.

La despensa

En toda cocina hay una despensa. Por pequeña que sea, siempre va bien para tener a mano todos esos alimentos que utilizamos con relativa frecuencia. Lo mejor de todo es que no necesita muchos metros cuadrados para conseguir lo que busca. Aproveche el hueco que pueda otorgarle exprimiendo al máximo la altura y la profundidad.
En algunos casos la despensa puede estar justo debajo de la encimera, que a su vez puede convertirse en el lugar perfecto para desayunar o merendar. Es cuestión de buscar soluciones inteligentes con las que matar dos o tres pájaros de un tiro.

Luz natural

Pocas cosas le animan tanto el día como una cocina repleta de luz natural. Es sinónimo de vida, de empezar con el pie derecho. Cambiar puertas y ventanas para ganar luminosidad debería ser una de sus preocupaciones a la hora de poner en marcha la reforma.

Si va a tener zona de comedor, haga todo lo posible para que esté situada en la parte más iluminada de la cocina. De hecho, puesto a mover piezas del puzzle plantéese la posibilidad de mover una puerta un par de metros para aprovechar un rincón. En él podría colocar una mesa de comedor que no necesariamente tendrá que ser plegable.

Enchufes disponibles

La cocina, como casi todas las habitaciones de cualquier hogar, necesita enchufes para poder funcionar con normalidad. Microondas, frigorífico, batidora, lavavajillas, tostadora, cafetera… La lista es interminable, así que debe hacer todo lo posible para que haya enchufes donde realmente hará falta tenerlos. Le facilitará mucho las cosas a la hora de encajar los electrodomésticos si ha sido capaz de colocarlos de forma discreta y en posiciones relativamente accesibles.

Vía: Decorablog