jueves, 15 de enero de 2015

Renovación de un antiguo dúplex en Montreal, por la SHED architecture

Situado en el corazón del barrio Villeray, en Montreal, el proyecto de la Casa De Gaspé, realizado por el estudio la SHED, consistió la reforma de un viejo dúplex, un garaje y varios anexos, que se convirtieron en un confortable hogar para una pareja con dos niños.


Para la fachada, que fue imposible renovar debido a anteriores transformaciones, los arquitectos buscaron soluciones contemporáneas que armonizaran con el resto de viviendas del vecindario. En primer lugar y por su semejanza con los edificios circundantes, como material para la fachada se eligieron ladrillos de arcilla oscuros.  Además, se remodelaron las aperturas para colocar las ventanas verticalmente.
En el interior, un bloque compacto, que contiene las áreas de servicio (armarios, cuarto de baño, espacio de almacenamiento), se colocó cerca de la entrada para crear una separación entre ésta y los espacios de vida.
Una vez pasado este bloqueen la cocina, se puede disfrutar de la visión de las estancias comunes.Todos los elementos superiores de la cocina fueron colocados en el bloque de servicio, lo que permite una organización de los espacios de trabajo en torno a dos islas orientadas a la sala de estar. En el techo, una línea de focos de carril y puertas correderas crean una frontera entre la cocina y el salón.
La sala de estar, alineada con la cocina, se beneficia de su doble altura que trae la luz desde el primer piso hasta la planta baja.  Este espacio está enmarcado por dos piezas realizadas con listones de madera que juegan con la percepción que los ocupantes tienen de los límites de la sala de estar.
Por una parte, esta divisoria funciona como una elegante estantería que recorre el espacio de doble altura y, al mismo tiempo, actúa como una pantalla que oculta la escalera pero deja entrever el intenso color naranja con el que se han pintado los escalones y la pared. Y por otra, en el otro lado de la sala, la misma solución se convierte en barandilla y pasarela para acceder al estudio.
En el piso superior, un largo pasillo, que se abre a la doble altura del salón, regula el acceso a las habitaciones y al baño. Esta circulación, controlada por varias puertas correderascrea un espacio en evolución constante durante todo el día.
En el baño principal, una claraboya con la misma amplitud que este espacio permite que la luz natural penetre, reflejándose en las paredes de cerámica blanca, la bañera y el gran espejo. El suelo de mosaico negro hexagonal, así como las superficies horizontales de madera maciza actúan como contrapunto a la blancura del cuarto de baño.
En la parte posterior, se conservó el volumen original de la casa mientras se eliminó una parte de la primera planta para crear un patio. En este mismo piso, se utilizó un revestimiento de acero corrugado galvanizado con el fin de aligerar el área exterior cerrada al tiempo que se ofrece un contraste entre los diferentes elementos de color negro de la fachada y la valla que separa el patio del callejón.
El garaje se ubica en un bloque de madera de color claro, que se extiende desde el interior de la casa, amplificando la continuidad entre el interior y el exterior, ya realzado por la tarima de madera entre la cocina y el patio al aire libre.
Para más información visiten: la SHED Architecture