jueves, 11 de septiembre de 2014

Barbería Musk & Moss, pelos y barbas de lo más ‘hipster’.

Las barberías vuelven a estar de moda. Muchas apuestan por interiorismos vintage o directamente hipster, pero el mexicano Jakob Gómez ha querido recrear en Musk & Moss el ambiente de un club privado. Un espacio selecto sólo para ellos y donde el hombre recupera su esencia.



El local está en la ciudad de San Pedro Garza García, en el área metropolitana de Monterrey y, más allá del concepto tradicional de barbería, se dedica a ofrecer servicios de asesoramiento de imagen, estilismo y cuidado personal.

Pero lo que realmente la hace especial es su diseño. Una mezcla entre una barbería clásica y una cueva. Sí, una cueva, explica el estudio de arquitectura e interiorismo. La idea es crear un espacio donde el hombre se refugie y conecte con sí mismo.


Consigo mismo y el resto de su especie. La barbería, de escasos cincuenta metros cuadrados, está concebida como un espacio abierto para que los clientes interactúen sin interrupciones. Un club privado donde uno va a cortarse el pelo y tocar la guitarra mientras espera su turno.

La estética es muy masculina, y juega entre un club de lujo y el confort de casa –la cueva– con detalles como el sofá de cuero, que en lugar de estar en una zona de espera, se sitúa directamente detrás de las sillas para que la comunicación sea mayor.

Lujo, sin embargo, no implica barroquismo. Al contrario, el diseño pasa por la simplicidad. La idea es volver a lo primitivo. Los materiales son nobles y básicamente sólo hay dos: granito y cemento pulido, tanto para paredes como suelos. Para el mobiliario: piel, cristal y acero.

Los colores son oscuros. Mucho negro, acompañado del gris del acero inoxidable y el marrón de los muebles.

El mobiliario también es muy básico. Espejos bordeados de acero pulido en color negro, rodeados de luces LED y mesas de trabajo formadas por estanterías de cajones de madera.


El proyecto destaca también por su diseño gráfico, basado en bocetos en blanco y negro que tratan de comunicar el estilo y la esencia primitiva del espacio. Y con la idea, dice el estudio, de que el estilista es el artista y el cliente… la obra de arte.

Para más información visiten: Musk & MossJacob Gomez
Vía: diarioDESIGN