viernes, 24 de marzo de 2017

Un lavado de cara muy claro y sencillo

La siguiente intervención demuestra que con algunos simples retoques, se puede cambiar de manera radical la percepción de un espacio. El estudio de arquitectos Amos Goldreich con la elección acertada de materiales y colores, un par de agujeros y la unión del conjunto, consigue un apartamento inmaculado, sencillo y lleno de luz.
El cliente pedía una casa muy circulable, y por eso el criterio de los arquitectos fue apostar por el menos es más, un interiorismo muy cuidado y equilibrado en el cual el blanco y el orden son condición sine qua non en todas las estancias. Una envolvente completamente blanca que se combina sus veces con un pavimento de roble blanco, y de mármol del mismo color cuando hablamos de los baños. Un gesto que se traduce en la obtención de estancias despejadas y sencillas, pero no simples, ya que las notas de color las pone el mobiliario elegido expresamente para cada milímetro del proyecto, persiguiendo líneas puras y texturas naturales.
Reubicando estancias
El estudio comenzó replanteando la distribución, creando una mucho más óptima; reubicaron la cocina en el antiguo baño y perforaron el muro estructural maximizando la zona de día y aunando la cocina y el comedor en un mismo espacio. La reubicación de la nueva cocina y el derribo de uno de los tabiques, permite la aparición de un nuevo baño y de un aseo para la habitación principal, dando como resultado una zona de noche menos forzada.
Con esta lista de cambios, Amos Goldreich han logrado una planta cien por cien optimizada y organizada, un lavado de cara en muchos sentidos, a continuación se los mostramos.
Un entorno expectante
Para garantizar la fluidez del programa, a parte de las piezas de mobiliario elegidas para la ocasión, se construyen armarios empotrados y hornacinas embebidas en la pared, de manera que todo transcurra en el perímetro de la estancia y relegue el día a día al centro del espacio, cada cosa en su lugar.
Verde y hermética
Siendo de gran consciencia ecológica, era necesaria para el nuevo propietario una solución que persiguiera la eficiencia energética. Se cambió por completo la instalación eléctrica y se instaló suelo radiante, además para permitir una uniformidad estética sin perder ni un resquicio de energía, se cambiaron las ventanas de la vivienda, por unas de doble acristalamiento, una casa hermética y ahorradora.
Pequeña y resultona
Gracias a las aberturas, ubicadas en dos de las paredes, la cocina se convierte en una prolongación del salón, inundada de luz y aire, inmaculada de color blanco y en un espacio muy reducido, lo que antes era el baño. Pero lejos de suponer un problema, esta estancia es capaz de cubrir cada una de las necesidades: se dispone de todos los electrodomésticos y abundante almacenamiento, que bajo un gesto de buen hacer, se ha jugado con la verticalidad que proporcionan las líneas de los armarios de pared, que siendo de gran altura, llegan hasta el techo y alargan el espacio, otorgando una sensación de aparente amplitud.
Descansando en las nubes
Los dormitorios son espacios que invitan al descanso y al relax gracias a su sencillez y a la luz que les invade. Paralelamente con el resto de la vivienda, el almacenamiento se distribuye por el perímetro tras puertas correderas forradas por láminas de espejo, un gesto que aporta una sensación espacial mucho más amplia. El brillante azul de la ropa de cama nos traslada a las alturas, gracias al contraste con el blanco. Una metáfora al cielo y las nubes que consigue relajarnos y evadirnos.
Sofisticados y contemporáneos
En los baños, se usan diferentes soluciones; uno de ellos adquiere unos aires más elegantes y sofisticados, gracias al mármol blanco que se utiliza para cubrir todas las superficies. El aseo en cambio está alicatado con un conjunto de azulejos hexagonales blancos, que crean una atmósfera limpia y contemporánea, totalmente acertada.
Cambio radical

El plantear la solución de un proyecto como un cambio de distribución, pensada y estudiada, en el que el mayor de los logros es el apoyo por parte de los colores y materiales, demuestra con este proyecto que con poco también basta.

Para más información visiten: Amos Goldreich Architecture
Vía: habitissimo