martes, 10 de mayo de 2016

Reabre la primera fábrica de cerveza de Turquía, diseño Lagranja.


El estudio de diseño Lagranja ha realizado un ‘proyectazo’ en Estambul, rehabilitando la primera fábrica de cerveza de Turquía, fundada hace cien años. Convertida en una cervecería y un amplio restaurante, The Populist recrea la atmósfera desobediente creada y liderada por las masas contra el sistema político.

The Populist es un espacio de casi 2.000 m² de planta que nació en el siglo XIX por iniciativa de la familia Bomonti, pioneros de la cervecería en la península de Anatolia. Para reformarlo, Lagranja design se ha apoyado en dos pilares: la cerveza artesanal en sí, y la estética de los años 20 y la Ley Seca en Estados Unidos. Un espacio único, en estrecha relación con la realidad sociopolítica turca y que se compone de una serie de subproyectos que abarcan desde fotografía y diseño gráfico, hasta muebles a medida y esculturas.
Tras muchos años abandonada, la restaurada fábrica pretende convertirse en el centro del nuevo complejo F&B de Estambul. Sus tres plantas están organizadas en seis espacios. Cada uno sirve a la causa con una personalidad singular, funcionando como espacios independientes dentro de un único complejo.
La entrada ya es en sí una declaración de intenciones: una enorme caja de cristal de doble reflejo elevado a 240cm del suelo contiene 6 tanques de cerveza y da la bienvenida al visitante. La acompaña una estación de DJ dentro de una furgoneta Volkswagen naranja y una gran barra de roble gris.
La zona de producción y fermentación se convierte en el principal atractivo de la segunda sala, que exhibe también la escultura ‘Megáfono’, sobre una barra revestida con los típicos azulejos artesanales color turquesa comunes en el país.
La última sala de esta planta es el restaurante, un rincón oscuro bañado por pequeños leds a modo de estrellas, sobre un depósito cubierto con roble negro y cristal.

Para acceder al piso superior, el visitante recorre una escalera helicoidal que abraza un antiguo depósito de hierro para encontrarse un ambiente exterior totalmente cubierto. Reproduciendo un invernadero, un techo de cristal, muebles de exterior y vegetación recrean una agradable atmósfera junto a un pequeño sportbar o sala de música.

Desde el estudio se ha querido preservar al máximo lo más valioso de la edificación original, techos y paredes que dejan ver manchas, arrugas y grietas. Sin embargo, lo nuevo es descaradamente nuevo. “Un vestido que no pretende camuflarse, cubre lo mínimo pero se deja ver sin miedo”, cuentan.

Para más información visiten: Lagranja Design
Vía: diarioDESIGN