domingo, 21 de febrero de 2016

Loft bohemio en Vancouver, Canadá


Las paredes de ladrillo y las vigas vistas evocan la belleza de los ambientes de otras épocas. Quizás eso fue lo que se planteó el estudio de diseño y arquitectura de Omer Arbel, ubicado en Vancouver, cuando recibió el encargo de rehabilitar un edificio histórico de la ciudad de Gastown para convertirlo en un moderno y acogedor loft.

El salón se organizó con un espactacular sofá azul con chaise-longue, una mesa de madera en acabado natural, en realidad un palé recuperado, y un par de sillones giratorios. Para delimitar el ambiente, una alfombra de piel de vaca. Gustos aparte, de lo que no hay duda es de que riqueza visual no falta en este ambiente. Y no nos olvidemos de las exóticas telas que cuelgan de las vigas del techo para separar este espacio del comedor, por un lado, y de la entrada de la casa, por otro.
Si bien las paredes de ladrillo se suelen asociar a ambientes rústicos, con este material también es posible recrear espacios de estilo industrial con un sugerente aire bohemio. La clave está en saber dosificarlo, en combinar los frentes de ladrillo con paredes pintadas y una decoración actual.

La cocina, en blanco. Con los muebles y electrodomésticos agrupados en un frente y una isla en el mismo color y acabado que el resto de los muebles, en la cual se instaló el fregadero y que hace las veces de barra de desayunos. Entre la estética tradicional del ladrillo visto en las paredes y la línea moderna del mobiliario se creó un atractivo contraste de estilos. Unas puertas correderas de vidrio separan la cocina del jardín. El objetivo de este cerramiento era conseguir luz natural para el interior de la vivienda.

Para más información visiten: Omer Arbel Office
Vía: decoratrix