miércoles, 18 de noviembre de 2015

Teresa’s, la Stairway to Health. Comida rápida, saludable y barata.

No es un juego de palabras con la famosa canción de los Led Zepellin. Realmente la traducción en castellano significa lo que pretende ser este local de comida en el centro de Barcelona: la escalera que conducen a una mejor salud. Teresa’s es además –según sus propietarios– el primer sitio en España de Healthy Fast Casual Flexiteriano. ¿Ein? Se preguntarán quizás. Pues se trata de comida rápida saludable. Inmediata, de fácil consumo, precio asequible, saludable y sabrosa.

Una fusión entre un Juice Bar y una Healthy Eatery para continuar con los anglicismos. Es decir, cold-pressed juices, smoothies, ensaladas, sopas, cremas, hamburguesas, tacos y bollería, por supuesto, apto para veganos y personas con intolerancia o alergia al gluten. La iniciativa parte del grupo Teresa Carles Healthy Foods, que cuenta con dos restaurantes en la ciudad, uno de ellos completamente vegetariano.
Un lugar de comida especial necesita destacar para que los clientes se percaten de ella. Y aquí es donde entra el interiorista Francesc Pons, jugando con la fachada para sorprender a los viandantes. Por una parte, intenta crear el efecto de los clásicos colmados modernistas. Por otra, ha eliminado las barreras entre el interior y el exterior dejando que el refrigerador de los zumos –una de las partes más importantes de la oferta– quede expuesto a la vista de todos los transeúntes.
Una escalera geométrica blanca sobre un fondo azul es la imagen de la marca y sirve como motivo para adornar las baldosas que recubren una parte de la barra y la pared del fondo. El dibujo se ha colocado en diferentes posiciones, generando un efecto óptico muy fresco. El símbolo de la marca sólo tiene dos colores: el azul y el blanco, los cuales también configuran la identidad de la marca al estar presentes en la fachada y el mobiliario.
El local no dispone de comedor. Lo máximo para sentarse son los taburetes alrededor de la barra y los estantes de la pared lateral. La fachada, por cierto, ejerce de terraza improvisada con una bancada incrustada en la pared.
Al no haber comedor, la barra se convierte en la pieza principal del interior. Destaca la pieza superior del techo, hecha de metal. Su forma recorre el perímetro de la barra y sirve como almacén para la cristalería y otros utensilios de la cocina.
Todos los materiales usados están en sintonía con la pureza de los productos que despachan. Hormigón, madera, acero y piedra son los principales. Por cierto que estos dos últimos crean un gran contraste. La piedra aporta un toque de robustez mientras que el acero deja a la vista elementos como los conductos que proporciona a su vez un aire industrial.

La barra combina todos los materiales: la madera para el lugar donde se sientan los comensales, la piedra, el hormigón del pilar y el acero en la pieza del techo.

Para más información visiten: Estudi Francesc PonsTeresa´s
Vía: diarioDESIGN