domingo, 29 de abril de 2018

Suelos de cerámica: gres, porcelánico y azulejo

La eterna duda sobre qué pavimento colocar en el interior y exterior de nuestra casa puede traernos más de un quebradero de cabeza. Lo cierto es que pavimentos como el gres, el porcelánico o el azulejo pueden ser grandes opciones, siempre y cuando conozcamos sus ventajas y desventajas. Le damos las claves para poder elegir el mejor suelo para su hogar.
Cerámica convencional o gres
Es una de las opciones más demandadas en las reformas actuales. Las estancias que más usan este tipo de suelos son la cocina, el baño o la terraza; y es que, entre otras ventajas, se trata de pavimentos fáciles de limpiar y bastante resistentes a los cambios de temperatura. Hay que destacar que los pavimentos cerámicos cuentan con una infinita gama de acabados, incluso los que imitan la piedra o la madera. El formato también es un punto a su favor, pues se puede hacer pavimento cerámico de grandes dimensiones, para evitar el número de juntas.
Ventajas de la cerámica convencional o gres
Duraderos: la dureza de este tipo de suelos es alta. Un pavimento cerámico colocado correctamente puede durar de 10 a 20 años sin problema, siempre y cuando cuenten con un buen mantenimiento.
Fácil mantenimiento: el mantenimiento de estos suelos es sencillo. Las manchas y suciedad pueden limpiarse fácilmente con una fregona y cualquier producto para suelos cerámicos.

Amplia variedad de diseños: la fabricación moderna permite que los revestimientos cerámicos puedan adoptar un sinfín de acabados, desde imitación de hidráulicos pasando por materiales como la piedra o la madera.

Precios asequibles: su precio suele ser mucho más asequible que el de otro tipo de suelos.

Inconvenientes de la cerámica convencional o gres

La dureza del suelo: sí, es un suelo duro y resistente, pero esta dureza lo hace a la vez un poco incómodo. Hay suelos mucho más flexibles que permiten una pisada más confortable. La cerámica, definitivamente, no es este tipo de material, aunque puede compensarlo colocando encima una alfombra, por ejemplo.

Pavimento frío: es un suelo que en invierno puede estar extremadamente frío, algo que se convertirá en un suplicio durante los primeros pasos del día.

Peso de la cerámica: las baldosas cerámicas son muy pesadas. Esto significa que no siempre es una opción apta para los pisos superiores. En estos casos, siempre cuente con el asesoramiento de un profesional para que pueda indicarle si la estructura es segura y puede aguantar el peso.

Material poroso: se trata de un material poroso, así pues, si no se realiza un tratamiento especial de impermeabilización, puede ser más sensible a las manchas que otras opciones.

Se trata de un tipo de baldosas cerámicas con una arcilla más fina y densa cocida a una temperatura más alta. Esto le confiere, entre otras cosas, más dureza y por tanto más inmunidad a golpes y arañazos. Aunque esto hace que sea un pavimento ideal para exteriores, también se coloca en interiores, tanto en cocinas y baños como en el resto de la vivienda.

Ventajas de los suelos porcelánicos

Alta resistencia al desgaste: son suelos de lo más resistentes ante roturas. Además, mantienen la apariencia mucho más tiempo que los suelos de cerámica convencional. Al ser más duro que el gres, aguanta sin problemas los arañazos, pero también la decoloración, el astillado y las manchas.

Un mantenimiento bajo: son más fáciles de mantener que cualquier otro. No requiere ningún sellado especial para repeler las manchas, por lo que los líquidos pueden limpiarse fácilmente con agua y un poco de detergente.

Ideal en zonas de paso: la resistencia también hace que sea un pavimento estupendo en zonas de la casa con alto tráfico.

Amplia variedad de modelos: como en el caso de los cerámicos, el suelo porcelánico puede tener un sinfín de acabos y modelos diferentes. Pueden imitar desde granito, pizarra, mármol, madera o piedra caliza.

Mayor durabilidad: el proceso de cocción a temperaturas más altas hace que sea muy duradero. Un suelo porcelánico correctamente instalado puede durar toda la vida.

Desventajas de los suelos porcelánicos

Densidad: son suelos más densos, además, es mucho más duro, por lo que cortar las baldosas es más complicado.

Su peso: es también un pavimento pesado, teniendo que estar seguros de que el subsuelo es lo suficientemente rígido y fuerte para soportar el peso.

Suelos de baldosa

El azulejo es un producto de menor resistencia que los anteriores. Su belleza es más que obvia, debido, principalmente, a la cara vidriada. Antiguamente se usaba en cualquier estancia de la casa. En la actualidad, se reserva el uso de la baldosa para zonas determinadas, pues la fragilidad de las piezas es mayor que en el resto de casos.

Ventajas de las baldosas

Su precio: son los más asequibles. Por tanto, se trata de una buena opción para aquellos que quieran una reforma un poco más económica.

Instalación: por norma general, su instalación es bastante más sencilla, algo que también abarata la reforma.

Gran variedad de colores y estilos: encontramos una amplísima variedad de colores y estilos. Una variedad casi ilimitada que consigue crear espacios muy personales.

Impermeables: gracias a la parte vidriada, las manchas no se absorben como en otras superficies.
Material antiestático: a diferencia de otros materiales, los azulejos no se cargan electrostáticamente al caminar por encima.

Desventajas de los azulejos

Pavimento frío: se trata de un pavimento frío a la pisada. Además, en determinadas zonas puede ser resbaladizo cuando está mojado.

Propensos a las grietas: al ser menos duro que el gres o el porcelánico, los azulejos son más propensos a las grietas y desconchones, sobre todo si se colocan en un suelo que no está nivelado previamente.

Más delicado: aunque a la hora de la limpieza no encontremos problemas, sigue siendo un material delicado y por tanto puede durar menos que el resto de pavimentos.

Vía: habitissimo