sábado, 31 de marzo de 2018

VITERRA Natural Restaurant por Nihil Estudio

Entre el bullicio de la zona residencial y comercial de Almansa y la llana huerta de Albacete, nace este proyecto que se divide a partes iguales entre lo natural y lo contemporáneo. Como decía Azorín, esta tierra de “hombres melancólicos, que viven en llanuras áridas”, alberga ahora un restaurante que dialoga entre la tradición y la innovación. El vino se convierte en la base de este restaurante, fruto del cual surge su nombre, que es la unión entre el Vino y la Tierra. Un proyecto que pretende ofrecer un valor añadido al producto tradicional y ensalzarlo dentro de un lenguaje nuevo y cuidado. Viterra mima todos los detalles que componen un restaurante, desde la elaboración de los productos, hasta la selección de la carta.
Esta detallada elección del producto va de la mano de una investigación en profundidad de los procesos tradicionales de producción de vino de Castilla‐La Mancha. “Dicen los enólogos que la calidad del vino tiene su génesis en el campo”. Una reflexión que les llevó a valorar la construcción de las Parras como base para este proyecto que es un diálogo entre diseño y alimentación. Y así, desde el máximo respeto hacia el hacer tradicional, tomaron el emparrado como principal referente. Una caja de hormigón acristalada, plantaba cara a unas ideas que hablaban más de elementos naturales y de la simbiosis entre estos y la arquitectura.
Frente a esta situación aparentemente poco afortunada, se potenciaron los huecos en fachada, generando una continuidad entre el interior con el exterior y se creó una doble piel que cubre, distribuye y sirve de apoyo al interior del restaurante. Como si de un emparrado se tratase, el suelo y el techo se conectan y dan servicio al espacio. La madera asciende en forma de celosía cubriendo y generando particiones que unifican, distribuyen y privatizan el interior de Viterra al mismo tiempo que privatizan la tan directa conexión con el exterior existente. Se ensalza el hormigón como elemento áspero, comparable a la tierra albaceteña y se contrasta su aridez con una escalera lisa y azul. Como una “deconstrucción” del agua que suaviza y alimenta la tierra, esta escalera separa una de las zonas más privadas de Viterra, de la zona de cocina y un gran comedor.
El mobiliario, de líneas rectas, no compite con el entorno, sino que sirve de apoyo a un concepto que juega más con los materiales, texturas y colores. Los techos de Viterra componen una de las principales cualidades del diseño interior del proyecto. Diseñados de forma que el local pudiese ofrecer su máxima altura sin olvidar las cualidades estéticas. Un espacio estudiado para ofrecer una mayor sensación de amplitud de forma que, sin ocultar las instalaciones, cuenta con el “emparrado” como una segunda piel que se mueve, escondiendo ciertos elementos y ofreciendo otros de apoyo, como unas barras voladas, un cuelga copas e incluso una vinoteca.
Ese último elemento, es el que da la bienvenida al local desde su entrada. Privatiza la sala principal de la mirada del visitante, divide espacios y, a su vez, expone el producto de forma conceptual. Las reminiscencias hacia lo tradicional traspasan las paredes para llegar a una fachada que aprovecha los materiales encontrados e incorpora la madera como material imprescindible y representativo. Una solución capaz de trasmitir la sencillez de un proyecto que se aleja de ornamentos para destacar la honestidad de los materiales y del producto.
Viterra es una cohesión entre naturaleza, tradición y contemporaneidad. Un proyecto de diseño 360o desarrollado por el propio estudio que crea un nuevo concepto de marca honesto con el producto que se vende. Comida de producción cercana y cocina local que mantiene el sabor pero innova en apariencia. En su logo, una pequeña grieta nos recuerda a una raíz de vid, moviéndose, como un elemento independiente y representando la vida frente a la rigidez de la roca. Simbología que se traslada a las cartas, tarjetas y por supuesto a la vestimenta de los trabajadores de Viterra. Todo un proyecto donde las ramas del diseño trabajan de forma conjunta, potenciándose las unas a las otras. 

Para más información visiten: Nihil Estudio