
¿Qué son y cómo se instalan los suelos de madera en espiga?

El parquet es uno de los suelos más especiales y bellos que pueden existir. Se trata de un pavimento de madera compuesto por lamas (de una u otra medida) que se van colocando unidas para ensamblar en el suelo una especie de tarima. Y una de las formas más señoriales, elegantes y clásicas de colocar el material es hacerlo en espiga.

Este tipo de suelos de madera en espiga se originaron en Europa allá por el siglo XVI. De hecho están presentes en muchos palacios y edificios históricos del pasado que hemos podido visitar. Y por mucho tiempo que ha pasado, y aunque este tipo de suelos ha tenido momentos álgidos y otros en los que se ha visto más denostado, el parquet en espiga es un suelo atemporal que nunca pasa de moda.
Con otros materiales

Con cualquiera de estos dos materiales lograremos un efecto muy decorativo y especial. Además, reduciremos considerablemente el coste del trabajo. Tenga en cuenta que el parquet de madera maciza que antes se instalaba tan alegremente es hoy un material bastante caro para pavimentar el suelo.
En lo que se refiere a la instalación del parquet en espiga, tiene que saber que el proceso no es demasiado fácil, por lo que conviene recurrir a un profesional con experiencia. Lo más complicado es pavimentar la zona de las puertas (que habrá que quitar previamente y ajustar después para que no rocen), cortar las tablas a la medida adecuada cuando sea necesario, instalar los rodapiés, etc.
Por eso, no se complique la vida y recurra a un experto si quiere instalar parquet y no morir en el intento. Y lo mismo sucede con el mantenimiento. Este tipo de suelos son bastante resistentes, pero antes o después llegará un momento en el que se dará cuanta de que necesitan un buen acuchillado y barnizado posterior. Piense si tratar de hacerlo usted mismo (aunque sea un manitas) va a ser una buena idea.
Por eso, no se complique la vida y recurra a un experto si quiere instalar parquet y no morir en el intento. Y lo mismo sucede con el mantenimiento. Este tipo de suelos son bastante resistentes, pero antes o después llegará un momento en el que se dará cuanta de que necesitan un buen acuchillado y barnizado posterior. Piense si tratar de hacerlo usted mismo (aunque sea un manitas) va a ser una buena idea.

Cómo lograr distintos efectos con parquet en espiga
El parquet en espiga impone un esquema visual en el suelo muy atractivo, capaz de dotar de un gran dinamismo a cualquier espacio. Para empezar, podemos diferenciar nuestro suelo de espiga según la forma en que queramos instalarlo. Existen varias opciones para colocarlo, en función del grosor, el número, la forma y la longitud de las tablas.
El parquet en doble espiga, por ejemplo, va formando el esquema utilizando dos tablas en lugar de una. La espiga francesa es otra opción a la hora de colocarlo, aunque tiene la particularidad de que las tablas van cortadas a inglete, de forma manual, lo que aumenta la dificultad y el coste de la instalación.
Otro aspecto que diferencia los suelos de parquet en espiga es el tipo de madera a elegir, lo que incide directamente en el color. Un suelo más claro le va muy bien, por ejemplo, a espacios de estilo nórdico, luminosos y naturales. Los pavimentos de madera oscura son perfectos para ambientes clásicos y señoriales.
También el acabado es importante. La madera natural es muy adecuada para casas de estilo campero y rústico; el efecto envejecido queda genial en espacios de aire vintage y el acabado barnizado aporta un plus de elegancia.
Sea como sea, y elija la opción que elija, hágase con un bonito suelo de madera en espiga para su casa y disfrútelo.
El parquet en doble espiga, por ejemplo, va formando el esquema utilizando dos tablas en lugar de una. La espiga francesa es otra opción a la hora de colocarlo, aunque tiene la particularidad de que las tablas van cortadas a inglete, de forma manual, lo que aumenta la dificultad y el coste de la instalación.
Otro aspecto que diferencia los suelos de parquet en espiga es el tipo de madera a elegir, lo que incide directamente en el color. Un suelo más claro le va muy bien, por ejemplo, a espacios de estilo nórdico, luminosos y naturales. Los pavimentos de madera oscura son perfectos para ambientes clásicos y señoriales.
También el acabado es importante. La madera natural es muy adecuada para casas de estilo campero y rústico; el efecto envejecido queda genial en espacios de aire vintage y el acabado barnizado aporta un plus de elegancia.
Sea como sea, y elija la opción que elija, hágase con un bonito suelo de madera en espiga para su casa y disfrútelo.
Vía: decoración 2.0
No hay comentarios:
Publicar un comentario