miércoles, 10 de junio de 2015

Look años 20 en el N5 Burger de Francisco Segarra en Castellón.

Mirada nostálgica, lujo decadente, hedonismo… Pocos esperarían encontrar esto en una hamburguesería, ¿verdad? Pero la imaginación de Francisco Segarra no tiene límites y esta vez se ha atrevido a convertir este tipo de locales en un escenario más propio de filmes como El Gran Gatsby o El gran Hotel Budapest.
No hace falta decir que el resultado del N5 Burger es mucho más que una hamburguesería. Es un espacio majestuoso y cautivador en el que los referentes arquitectónicos art decò y los pequeños detalles se encargan de recrear el esplendor de aquella época. Sobra también decir que todo ha sido planificado.
Este viaje a otro universo está situado en el centro histórico de Castellón, en una antigua casa cuya fachada destaca por sus azulejos en tonos aguamarina y que, paradójicamente, no dejan intuir lo que el cliente se encontrará en el interior.
Como por ejemplo, el reservado del falso ascensor al estilo de El gran Hotel Budapest con sus paneles de madera en rojo granate y las sillas del estilo Thonet; la alacena, inspirada en los antiguos ventiladores industriales; o los baños, detrás del montacargas, protagonizados por un enorme mosaico de espejos.
Luego están todos los detalles que confieren personalidad: las luminarias de Jieldé, el papel arrugado y floral de tonalidades rojas, ocre y verde, los cuadros temáticos pintados a mano sobre antiguos papiros de la corte de Jaipur en Rajasthan, los acabados en óxido que imitan el envejecimiento natural, el uso de técnicas como el papel arrancado y, sobre todo, las paredes deconstruidas de la primera planta.
El mobiliario, por su parte, combina sillas Dres, Mews y Doris, butacas modelo Velvet (tapizadas en terciopelo y con flecos), taburetes y mesas bajas. Una mezcla entre los años 20 y los 50 y 60.
El espacio ha sido prácticamente equipado y decorado con piezas de la colección de muebles, luminarias y antigüedades de Francisco Segarra. También se ha empleado los suelos de la colección diseñada por este hombre de negocios que, con su visión y su equipo formado por profesionales del interiorismo, el diseño y el arte, ha creado una marca muy mágica de mobiliario vintage.
Segarra ha realizado esta colección de suelos en colaboración con la firma Peronda, que se ha encargado del resto de pavimentos y revestidos.
Y un último apunte: ¿qué clase de comida ofrece el burger? ¿También está inspirado en los años veinte? Pues en realidad se trata de una carta elaborada con losproductos de cada estación y sin conservantes ni colorantes.

Para más información visiten: Francisco SegarraN5 BurgerJieldéPeronda 
Vía: diarioDESIGN