domingo, 7 de junio de 2015

Crear puntos focales



El concepto de punto focal se utiliza en interiorismo para determinar esa zona de una habitación a la que nuestra mirada se dirige en un primer golpe de vista. El punto focal en cualquier estancia deberá integrarse de manera armónica y en equilibrio con el resto de la decoración porque, aunque sea lo que destaque frente a todo lo demás, no debe hacerlo por estar aislado del estilo decorativo global. Vamos a ver cómo establecer estos puntos focales en su casa, habitación por habitación…
Punto focal en el dormitorio
Generalmente, el punto focal en un dormitorio es la cama, principalmente por su tamaño y ubicación. Por eso, es aconsejable vestirla de una manera especial con un bonito edredón, unos cojines muy originales o lo que se le ocurra, ya que será hacia el primer objeto que la vista se dirija al entrar. O bien hacerla brillar gracias a algún cabecero original. El armario también se puede convertir en un punto focal, y para que destaque tiene un montón de posibilidades como empapelar las puertas, pintarlas, ponerles un vinilo

En el salón

En un salón crear un punto focal puede abrir más las posibilidades ya que se pueden introducir más elementos. Podría ser, por ejemplo, un gran espejo en una pared, una chimenea en el centro de la estancia, un sofá de diseño, un gran ventanal con vistas al exterior… Si la habitación no tiene unas medidas cuadradas exactas, aquello que quiera resaltar, por ejemplo, el sofá, lo pondrá en la pared más larga. Si pone encima un gran cuadro o un espejo llamará todavía más la atención sobre esa zona.

La cocina

Una isla en el centro de una cocina puede ser un magnífico punto focal. Pero, si no dispone de espacio para colocarla, tranquilo, puede crearlo de otras muchas formas: con unos trapos con estampados maravillosos colgados de una pared, un cuadro vintage o un gran reloj.

Estilo y equilibrio

Si por cómo está diseñada su casa o una estancia en concreto no tiene elementos arquitectónicos especialmente reseñables, si no tiene chimenea o grandes ventanales, se trata de que usted mismo, a través de la decoración, sea capaz de crear ese punto focal. Cuando lo haya conseguido, la habitación en cuestión proporcionará, al entrar, una imagen de equilibrio y uniformidad, con un estilo marcado que, además de por todo el resto de la casa, irá muy determinado por lo que haya puesto como punto focal. Ese objeto predominante será el que marque un poco la personalidad que tendrá todo lo demás. Y no tiene por qué ser excesivamente grande u ostentoso, lo importante es que sea especial.

Punto focal en las paredes

Otra manera de crear puntos focales es con detalles en las paredes, bien con algún dibujo pintado sobre ellas, un vinilo, un toque de color que resalte un montón, unas fotos colocadas de forma original o unos cuadros llamativos, cualquier complemento que se le ocurra…

Armarios, estanterías y vitrinas

Un bonito armario, unas estanterías que en lugar de muchos libros amontonados se nutran de velas, fotografías o elementos decorativos especiales y originales, una vitrina que deje ver una fantástica vajilla en su interior… Son formas de crear otros puntos focales haciendo uso de diferentes elementos decorativos. Sobre todo ponga lo que ponga que no sea en una esquina escondida de la habitación, que esté a la vista y pueda llegarle la máxima luz posible.

Las texturas

También es posible crear puntos focales a través de las texturas, con materiales con mucho carácter y que hagan que todas las miradas se dirijan hacia ellos. Grandes alfombras de pelo, una manta de lana o cualquier cosa que se le pueda ocurrir que haga que la habitación brille con luz propia.

Vía: Decorablog