miércoles, 17 de junio de 2015

Consejos para limpiar las paredes de casa

Las paredes de casa son las eternas olvidadas en muchas tareas de limpieza. Sin embargo, son una parte muy importante de la decoración, que no debe descuidar. Ahora bien, ¿sabemos limpiar correctamente las paredes? ¿Cuáles son los productos adecuados? La respuesta dependerá de las características de cada pared.

Desde aquí le ayudamos a limpiar y mantener sus paredes para presumir de una habitación impecable. Papel pintado lavable y no lavable, vinilos, paredes pintadas… ¡Descubra nuestros secretos!

Papel pintado

Si la pared de su casa está decorada con papel pintado, lo primero que debe preguntarse es si trata de una superficie lavable o no. Si es un papel pintado lavable, un buen método consiste en humedecer una esponja en agua y limpiar con ella la superficie, haciendo especial hincapié en las manchas. Este truco es muy recomendable para el papel pintado con color o estampado.
Aunque si es un papel pintado blanco o tiene un fondo claro, puede optar por limpiar la mancha con un poco de bicarbonato. Pero si la mancha es de grasa, nuestro consejo es que eche polvos de talco alrededor y deje actuar durante unas cuantas horas. Una vez que se haya secado, podrá retirar los polvos de talco con un cepillo fino.
Si tiene niños pequeños en casa, seguro que ha descubierto manchas en las paredes de bolígrafos o lapiceros. En este caso, podemos limpiar la superficie con alcohol de 90º. Mientras que las manchas provocadas por el roce de los zapatos o de los muebles se limpian fácilmente con goma de borrar de lápiz
Aunque tampoco debemos olvidar que en el mercado actual existen infinidad de productos que están especialmente diseñados para la limpieza y el mantenimiento del papel pintado de las paredes. Así que infórmese en comercios de decoración, tiendas de bricolaje…

Vinilo

¿Y si se trata de algún vinilo? Estas decoraciones tienen una película vinílica que cubre y protege la decoración, así que son muy fáciles de limpiar con un trapo humedecido en agua y jabón neutro. Si el papel pintado tiene colores y estampados vivos, se recomienda utilizar algún jabón suave que no dañe los colores.

Pared pintada

Pero si la pared está pintada con pintura plástica o al agua, lo primero que tenemos que hacer es retirar el polvo con una aspiradora o con un plumero. El siguiente paso será limpiar la superficie con un paño humedecido en agua tibia y jabón neutro.

No se olvide de enjuagar bien la pared con agua pura y después secar la superficie con algún paño. Pero eso sí, asegúrese de que el paño no deja pelusas que puedan ensuciar la superficie.

Y para evitar tener que trabajar de forma innecesaria, lo ideal es realizar un mantenimiento frecuente de las paredes. De esta forma, el esfuerzo de limpieza será mucho menor.

Por supuesto, no se olvide de retirar el polvo que se acumula regularmente alrededor de los cuadros de las paredes y que terminan por dejar esas antiestéticas manchas negras. Para evitarlo, lo ideal es realizar un mantenimiento frecuente, retirando el polvo con un cómodo aspirador y limpiando la pared con algún trapo humedecido en agua. Y no se olvide tampoco de secar bien la pared, para evitar que la humedad deje alguna antiestética mancha.

Si esto sucede, cada cierto tiempo se aconseja aplicar una capa de pintura que nos ayude a mantener la pared siempre blanca o del color en cuestión.

Vía: Decorablog