


Como curiosidad quisiera añadir que este tipo de casas japonesas no suelen tener calefacción, por lo que la versión de esta mesa que más se utiliza en los meses más fríos es el kotatsu, que tiene un brasero en su parte inferior (o una estufa eléctrica como variante moderna) y el calor permanece gracias a un acolchado que la recubre (denominado futón).
El tokonoma
Es quizá la parte de la decoración japonesa en la que menos se haya fijado mucha gente, y paradójicamente es la más importante. Se trata de una especie de cubículo un poco elevado que preside la estancia del té. En él destaca la presencia de un kakemono, que es una pintura o caligrafía realizada en papel o seda cuyos motivos principales suelen ser paisajes, flores, pájaros o una poesía (aunque originariamente se mostraban representaciones budistas para su veneración).
Si quiere ser fiel a sus orígenes, no ponga un cuadro enmarcado ni nada por el estilo, y antes de comprar la obra elegida, compruebe que se despliega en sentido vertical. En el suelo del tokonoma puede poner un bonsái o algún arreglo floral.
Fíjese en las imágenes anteriores y verá que este cubículo aparece en todas, aunque sea parcialmente. Observe también que los tatamis cubren el total de la estancia, no sólo parte de ella.
Vía: Interiorismos
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