miércoles, 10 de mayo de 2017

Grifos de baño

Los grifos son un elemento imprescindible del cuarto de baño. El del lavabo, el bidé, la bañera y la ducha… Cada grifo tiene unas características para ofrecernos la máxima comodidad posible. El estilo del acabado, las propiedades y el consumo de agua te ayudan a que el grifo se ajuste a sus necesidades.
Las claves

Los grifos tienen que ser, sobre todo, funcionales para que se adapten a sus necesidades, pero también decorativos de modo que combinen con el estilo del baño.
Existen una multitud de modelos distintos que permiten ahorrar en agua y energía, como los grifos termostáticos de bañera o ducha y los de lavabo de doble posición de apertura.
La limpieza habitual de los grifos -nunca con productos abrasivos- es imprescindible para su correcto mantenimiento y evitar futuros desperfectos.

1. GRIFOS DE LAVABO

Lo primero que llama la atención de un grifo de lavabo es la estética y que combine con el estilo del resto del baño, del mueble… Los hay de diferentes acabados: mate, cromado brillante, de color, etc. Se recomienda elegir un grifo de lavabo con calidad de cromado, ya que evita la corrosión y le da un acabado brillante. Aquellos que tienen una calidad alta mantienen el brillo inalterable.
Pero también hay que tener en cuenta la utilidad, que la apertura sea cómoda y los beneficios sobre el ahorro que pueden tener. Por ejemplo, los grifos de lavabo tienen cartucho cerámico que evita el goteo y garantiza un mayor número de usos.
Los grifos se clasifican por la altura de su caño:
- De caño bajo: Es el idóneo si su mueble tiene un lavabo integrado.
- De caño alto: Es el recomendado si su mueble tiene un lavabo de sobreponer.
- Encastrado: Es el que debe colocar si las tomas de agua están en la pared. Tienen la ventaja de dejar espacio libre en la encimera.

Equipamientos

La búsqueda de una estética diferente unido a la tecnología LED, posibilita que el agua desprenda diferentes luces de colores en función de la temperatura del agua -del azul al rojo a medida que se calienta el agua-.

Latiguillos. El latiguillo es el tubo flexible que comunica la tubería del agua con el grifo. En el latiguillo se puede colocar un limitador de caudal que reduce el paso de la totalidad del agua que pasa por la tubería, implicando un ahorro de agua de hasta un 30%.

2. GRIFOS DE BIDÉ

Los grifos de bidé se asemejan a los de lavabo, aunque tienen menos prestaciones porque su uso es menor, y se suelen instalar sobrepuestos (en contraposición con los grifos encastrados). Pueden disponer de una pieza móvil que permite orientar la dirección del caudal de agua.

3. GRIFOS DE BAÑERA Y DUCHA

El primer punto a tener en cuenta es si el grifo es para una bañera, ducha o ambas.
La instalación de este tipo de grifos suele ser mural, anclados a la pared. Debe comprobar la distancia entre tomas de las tuberías en su pared: el ancho estándar es de 150 mm. Los grifos de bañera y ducha vienen con unas piezas de adaptación que permiten ajustar el ancho entre 125 y 175 mm.

Prestaciones para ahorrar

Elija un grifo que le ayude a ahorrar en el consumo de agua y de energía. Además de ser más respetuoso con el medio ambiente, reducirá el gasto en la factura.

AHORRAR AGUA

- Es recomendable que equipe el grifo con un aireador (se coloca en la boca del grifo). Éste mezcla el agua con aire reduciendo el consumo de agua, pero sin disminuir el confort y la sensación de cantidad de agua. Permite ahorrar hasta un 50% de agua.

- Otro modo de control del gasto de agua es usando los grifos con maneta de doble posición. Este tipo de grifo tiene un tope de apertura a mitad del recorrido que deja salir solo el 50% del caudal de agua. Haciendo presión sobre este tope, el grifo se puede seguir abriendo y dejar pasar el 100% del agua. Esta opción es muy útil cuando lo usan los niños.
AHORRAR ENERGÍA
- El tipo de grifo monomando de apertura central fría contribuye al ahorro energético, ya que ayuda a reducir el consumo de agua caliente. Es decir, cuando abre el grifo en la posición central el agua sale fría y no templada. Por lo tanto la caldera no se enciende con el ahorro que eso supone.

Uno de los tipos de grifos de ducha y bañera más recomendados son los termostáticos. Estos grifos tienen dos mandos: uno con el que se controla la temperatura en grados y otro, para regular el caudal del agua.
Permiten mantener la temperatura que elija de modo constante aunque se abran otros grifos de la casa. Sus ventajas son: ahorran energía (porque la caldera tarda menos en calentar el agua) y ahorran agua (porque no se malgasta esperando alcanzar su temperatura ideal).
Tenga en cuenta que una mayor calidad del cartucho termostático permite que se alcance la temperatura deseada más rápidamente y que se compense rápidamente cualquier cambio de presión por abrir otros grifos con lo que el ahorro de agua es mucho mayor.
Otros equipamientos
Los grifos termostáticos se bloquean a los 38 grados. Solo se desbloquea apretando el botón, este sistema de seguridad evita el riesgo de quemaduras para los niños y mayores.
Además, como otra prestación adicional, el cuerpo del grifo puede permanecer siempre frío, evitando así quemaduras.
También puede elegir otra prestación más para el grifo termostático como es un reductor de caudal (para ahorrar en el consumo de agua).
Los grifos termostáticos tienen calibrada la temperatura a 38º de fábrica, recuerde que una vez tenga instalado el grifo termostático es conveniente verificar el calibrado, siguiendo las instrucciones del fabricante, para ajustar la temperatura.

4. GRIFOS ESPECIALES

- Temporizados: Grifos con pulsador que lo mantiene abierto durante un tiempo determinado.
- Por infrarrojos: Grifos que se abren cuando detectan las manos.
- Baterías: Grifos con dos manetas, una para el agua fría y otra para la caliente.
- Con mango extraíble: Grifos con caño extensible para facilitar aún más su uso.

5. MANTENIMIENTO Y LIMPIEZA

Para limpiar la grifería y mantener el brillo, sobre todo en las superficies cromadas, lacadas y doradas, debe utilizar una bayeta suave ligeramente enjabonada. Después enjuagar y secar con un paño seco. No utilice productos de limpieza abrasivos, disolventes ni vinagre ni estropajos.

- Para eliminar los restos de cal basta con que seque el grifo con un paño seco después de cada uso.

- Para quitar las manchas de moho, óxido y vapores solo tiene que frotar suavemente con lana de acero, la más fina (nivel 000).

- En caso de salida de agua obstruida: Desenrosque la boquilla de salida. Compruebe que no hay ninguna partícula. Si hay cal, deje la boquilla en vinagre o producto antical durante 12 horas.

Vía: Leroy Merlin