miércoles, 29 de marzo de 2017

Can Lampazas; la pulpería más lujosa de Barcelona.

Herencia del pasado pero con personalidad propia. La grandeza de las pulperías gallegas con una historia propia: la del local que pretende que el cliente se sienta como en casa de la abuela, en versión de luxe. Y encima jugando en territorio foráneo, en Barcelona. La idea funciona. En Can Lampazas pulpo y elegancia casan tanto como la maruca y el congrio a la cazuela.
El interiorista Carlos Martinez y su equipo han diseñado un ambiente con aires distinguidos donde se yuxtaponen elementos vintage, toques industriales y guiños a los parajes marinos. Con la particularidad de que estamos ante una distribución muy simple: la entrada principal, un pequeño espacio de office y una sala grande con la cocina abierta.
El truco pasa por combinar materiales como el hierro negro soldado del pavimento, el mármol blanco de la barra, la piedra de pizarra gallega, la madera de pino o una cristalera inglesa. Y todos ellos supeditados a los resplandecientes calderos de cobre, en los cuales descansa la decoración del restaurante, como símbolo del tipo del local en el que nos encontramos.
Destacan los elementos que nos recuerdan a las casas de nuestros antepasados. Por ejemplo, las paredes con delgas de madera de pino, la alfombra de mosaicos hidráulicos, el parquet rústico, las paredes vestidas con cerámica antigua o un armario de hierro y de malla de casi cuatro metros.
El mobiliario se integra en el conjunto del local, hasta pasar casi desapercibidos pero sumando al ambiente. Para ello han jugado con sillas que mezclan la madera, el cuero y el hierro junto a sofás tapizados con polipiel marrón.
Quien sí se hace ver es la luz en todas sus formas. Ella es la otra gran protagonista del local. La luz natural que entra por los cuatro lucernarios y se expande a lo largo de la gran altura de la sala principal. Luego está la propia luz que desprenden los calderos. Y por último la luz que emiten los elementos más originales del local: las esferas de cristal transparentes que cuelgan del techo – diseñadas por el estudio – y los pórticos retro-iluminados pintados de oro, con paneles de chapa expandida, los cuales aportan la luz ambiente perfecta para este local.
Fotografías: Eugeni Pons.

Para más información visiten: Carlos Martínez InteriorsCan Lampazas
Vía: diarioDESIGN