lunes, 2 de enero de 2017

Salón Raffel Pagès Olot por Arnau Vergés Tejero

En un espacio alargado que conecta de norte a sur una de las calles principales de la ciudad con un jardín posterior cargado de encanto y de historia, encararon el proyecto de esta peluquería. Bajo una gruesa capa de yeso, descubrieron un muro de piedra volcánica que se ofrece a acompañarles a lo largo del espacio lineal de que disponen. Tienen que resolver un programa complejo de piezas cerradas y semicerradas y, además, están convencidos de ubicar el espacio principal –la sala de tocadores– como último elemento del recorrido, en relación directa con el jardín.
Con estas premisas, aceptaron que se necesitan paramentos de distribución, aunque no quieren perder la oportunidad de diseñar un espacio de espíritu diáfano, conectado y continuo. Por este motivo, diseñaron un módulo constructivo la repetición del cual les debe permitir resolver el proyecto en su globalidad. Se trata de un marco metálico tubular de 28 x 250 cm que proyectaron en tres versiones: desnudo, relleno con cortina de cadenilla metálica o relleno con vidrio negro opaco. Estos tres grados de transparencia les permiten gestionar el grado de intimidad de los espacios que distribuyeron sin perder las relaciones visuales: desde la generación de espacio con la simple presencia de los marcos desnudos en la sala de tocadores y de espera, hasta la máxima intimidad del vidrio opaco en la zona de personal y del baño, pasando por el filtro visual de la cadenilla metálica que, a modo de mechón, ofrece cierto amparo a los clientes de los lavacabezas o de la zona de pedicura.
El módulo constructivo diseñado para el proyecto se ordena según una trama marcada por las juntas del pavimento. A partir de aquí, elementos como la iluminación, los estantes o las instalaciones especiales se apoyan en esta estructura para encontrar su posición en el espacio. El acero y la madera son los materiales que, jugando entre mechones de pelo y reflejos de piedra antigua, nos transportan hasta un jardín donde el ajetreo de la vida diaria se detiene por unos instantes.

Para más información visiten: Arnau Estudi