domingo, 8 de enero de 2017

Fun Factory, la erótica de la curva por Karim Rashid

La nueva tienda de Fun Factory, cuyo diseño interior ha sido firmado por Karim Rashid, pretende normalizar la imagen de los sex shops a través de una estética cuidada y luminosa. El espacio, cuyos tonos dorados evocan el lujo, hace de la curva la transcripción de la sensualidad y el erotismo.
La casa de juguetes eróticos
Karim Rashid ha proyectado el interior de la nueva tienda de la casa de juguetes eróticos Fun Factory, inaugurada en Múnich (Alemania). El nuevo sex shop, abierto a principios de 2015, es el tercer espacio del diseñador egipcio para la empresa alemana.
El proyecto parte de la idea de la curva como fuente de sensualidad y voluptuosidad. El diseñador configura un espacio donde las zonas erógenas del cuerpo humano —entre ellas el cuello, la clavícula, las caderas y los labios— hallan su correlato en los motivos orgánicos que dominan el espacio.

Luminosidad, objetivo principal

El establecimiento, dedicado a la venta de juguetes sexuales y lencería, se estructura en dos plantas unidas mediante una escalera. La paleta de colores, que combina tonos oscuros y claros, dota a la estancia de luminosidad. Los juegos curvilíneos presentes en todos los elementos del establecimiento crean una ilusión visual de movimiento.

Lejos del aspecto marginal y oscuro

Lejos del aspecto marginal y oscuro con el que asocia los temas relativos al sexo, la tienda de Fun Factory presenta una idea abstracta del sexo bajo un aspecto futurista lleno de luz. Pese a las dificultades que conllevaba ejecutar un proyecto en una arquitectura ya definida, Rashid buscó crear un espacio sensual “lleno de deseo, emoción y pasión”, asegura el diseñador.

El cristal del escaparate exterior presenta dos franjas cubiertas de puntos dorados y plateados tanto por la zona superior como por la inferior, dejando al descubierto en la zona central la lencería expuesta en los maniquíes. Pese a que el interior se vislumbra perfectamente desde el exterior, una vez dentro el ambiente de la tienda simula una absoluta privacidad.

Sobre el mobiliario

El mobiliario interior desarrolla la idea de la curva a través de múltiples variaciones: estanterías, puertas, sillas, armarios y espejos se convierten en objetos cargados de erotismo. En algunos casos como en los mostradores centrales la referencia se lleva al extremo reproduciendo de forma exacta la silueta de Mr. Pink, un consolador diseñado también por Rashid.

Para más información visiten: Karim Rashid