domingo, 8 de enero de 2017

Diseño de escaparates con globos

Retomamos una de las secciones favoritas de nuestro blog de decoración: el escaparatismo. Por su colorido, por su libertad, por su falta de límites, por jugar siempre con la imaginación y por tener el poder de sorprendernos siempre que se lo propone, el diseño de escaparates se está ganando a pulso el primer puesto de la decoración creativa y es por eso que nos gusta tanto.
Si aún no acaba de creérselo, échele un vistazo a estas fotos de decoración de escaparates que hemos recopilado. En este caso queremos mostrarle lo mucho que dan de sí los globos y la cantidad de cosas que se pueden hacer con ellos; eso sí, siempre y cuando aportemos nuestro toque de imaginación para obtener un diseño de impacto.
Ya sabemos que cuando se quiere vender los productos de la tienda, uno de los mejores reclamos es el escaparate, esa ventana al exterior que atrapa a los viandantes y los invita hacia el interior del local. Podemos conseguirlo con un diseño impactante, mínimal, con maniquíes, con la iluminación, cambiando la escala de los objetos o valiéndonos de una pieza para convertirla en la protagonista de la escena. Y ese elemento puede ser por ejemplo, un globo.
Pueden ser de verdad (según el tiempo que mantenga el escaparte aguantará más o menos) o de imitación, puede ocupar todo el espacio multiplicándolos por todas partes y dejando un hueco libre para la pieza que se pretenda vender. También pueden colgar de él los productos y hasta podemos tumbar sobre ellos un maniquí o hacer que flote colgándolos de ellos, o también podemos vestir al maniquí con una falda de globos.
Los globos pueden ser grandes o pequeños, de rayas, de un solo color o de una gama cromática que vaya a juego con la ropa, complementos u objetos que se expongan. Pueden tener forma de corazón para el día de San Valentín o simular forma de perro para que los maniquíes lo saque de paseo.
Como ve, el diseño de escaparates da la posibilidad de hacer múltiples diseños, con globos o sin ellos sólo hay que estar dispuesto a pasárselo bien y dejar volar la imaginación.

Vía: Decofilia