lunes, 13 de octubre de 2014

Victoria Beckham abre su primera tienda en Londres definida por la sobriedad

Después de años acaparando la portadas de la prensa rosa, Victoria Beckham ha conseguido hacerse con una sólida reputación como diseñadora de ropa. Ahora ha decidido abrir su propia tienda en Londres,un fabuloso local de más de 500 metros cuadrados que ocupa las tres plantas de un edificio georgiano situado en un exclusivo barrio del West End.


La tienda ha sido diseñada por la prestigiosa arquitecta Farshid Moussavi, que fuera hasta hace unos años socia de Alejandro Zaera en el estudio de arquitectura FOA (Foreing Office Architects) y que, entre otros proyectos, firmó la terminal marítima de Yokohama o el pabellón español en la Expo de Aichi.
Uno de los propositos de Moussavi ha sido sumergir de forma inmediata al comprador en el entorno de la tienda, de modo que ha suprimido los escaparates y ya desde la acera se puede apreciar todo el contenido del establecimiento.
El cemento es uno de los grandes protagonistas del interiorismo: forma parte de los suelos, las paredes e incluso la puerta de entrada. Las cuatro columnas de esta planta están rodeadas por vitrinas que contienen la colección de gafas de sol.
Una escalera de cuatro metros de anchura une los tres niveles. De nuevo, el material elegido es el cemento pulido. La escalera se convierte en una unión visual entre los tres niveles gracias a perforaciones triangulares. El uso del cemento y la tipología de las escaleras recuerda al Museo Judío de Berlín, proyectado por Daniel Libeskind
La ropa se exhibe en colgadores horizontales sostenidos por cadenas que penden del techo. Objetos más pequeños, como bolsos y accesorios, ocupan unas baldas finísimas que incluso pueden ocultarse en las tardes. En esta zona de la tienda, el techo está formado por una celosía de hormigón que oculta los focos de iluminación.
Los probadores se han construído con madera de nogal americano y vidrio verde botella. También de nogal son los bancos triangulares que salpican todo el recinto. Los mostradores se han forrado de acero inoxidable, el mismo material que se ha empleado para el techo del semisótano, una solución recurrente en los proyectos de Moussavi.
En resumen, un establecimiento donde no hay nada superfluo, ni siquiera los colores, ya que domina el gris del cemento y el marrón de la madera, con los toques brillantes del cristal y el acero inoxidable. Un cromatismo que no desentona con los colores básicos de la ropa que cuelga de los expositores: blanco, negro y rojo.
Para más información visiten: Farshid Moussavi 
Vía: decoramus