martes, 24 de abril de 2018

Elegir la mejor grifería de ducha para su cuarto de baño

Puede que ya sepa cómo quiere que sea su nueva ducha. Ya tiene en mente dónde la va a instalar. También el plato que va a elegir y el tipo de mampara que va a poner. Sin embargo, todavía le queda una cuestión por resolver. Ha de elegir la grifería de ducha entre un largo e interminable repertorio de opciones, modelos, características y, cómo no, precios.

¿Quiere poner una grifería de ducha o una columna completa?

A la hora de acometer cualquier reforma en nuestra casa hemos de tener las cosas claras. En especial si se trata de una reforma grande como la de renovar un cuarto de baño. Eso supone un tiempo de reflexión. De saber las opciones que tenemos a nuestro alcance, y de decidir cuáles de ellas son las más adecuadas en nuestro caso.

Y en lo que se refiere a la grifería de ducha, lo primero que ha de pensar es si quiere poner un grifo con rociador o una columna completa que lleve otros accesorios como, por ejemplo, jets de hidromasaje. Esta opción es sencilla de instalar y, además, existe una amplia oferta en cuanto a precios y calidades.

Que le ayude a ahorrar agua

Si prefiere dejar las columnas a un lado, y optar por una grifería de ducha, hay algunos consejos que le vendrán bien. Para empezar, piense en el ahorro de agua y opte por una solución sostenible en ese aspecto.

Una grifería de ducha termostática le permitirá regular la temperatura del agua de forma muy sencilla, así como a mantenerla constante durante todo el tiempo que la esté usando. Así ahorra agua, ya que no desperdicia ni una gota esperando a que salga caliente. Puede parecerle algo sin importancia, pero le ayuda a ahorrar entre un 20 y un 50% de agua.
Por otro lado, elegir la alcachofa de ducha adecuada también le puede ayudar a ahorrar. Existen modelos con un dispositivo eco-stop que, cuando se pulsa, detiene el flujo del agua de forma inmediata. Y lo restablece de la misma manera cuando se vuelve a pulsar. Una forma muy cómoda de ahorrar caudal mientras se enjabona, por ejemplo.
También puede optar por grifos con reductor de caudal. Lo que se conoce como aireadores, que mezclan el flujo del agua con aire de forma que se economiza hasta un 50% de agua. Y sin perder sensación de caudal. Una solución genial.

Con barra, con alcachofas XXL, con función hidromasaje…

Las nuevas griferías de ducha llegan hasta usted con muchas funciones añadidas y características que simplifican y mejoran su uso. Como las que cuentan con una barra que permite adaptar la altura de la alcachofa, fijándola en el punto deseado.

O esas que llevan cabezales con función de hidromasaje, para que pueda elegir la forma en que sale el agua: efecto lluvia, vaporizador, masaje, etc.

Una cosa a tener en cuenta: a la hora de elegir el flexo de la ducha, elija uno que mida 1,60 m como mínimo. De lo contrario será demasiado corto y más incómodo a la hora de usarlo, sobre todo para las personas más altas.

El mejor mantenimiento

Una vez haya elegido la grifería de ducha, y tenga su cuarto de baño reformado y a estrenar, le vendrán bien unas pautas para mantener los grifos en perfecto estado. Limpios y relucientes.

Siempre le ayudará elegir un cabezal de ducha con sistema antical. Los orificios por los que sale el agua van protegidos con silicona, de forma que facilita la eliminación de la cal del agua y también de la suciedad que se va acumulando. No obstante, tendrá que limpiar los rociadores con un producto específico contra la cal.
Para dejar los grifos relucientes sin dañarlos no los limpie con ningún producto abrasivo. Le quedarán bien si los frota con una bayeta enjabonada, y los aclara después, secándolos con un trapo suave y seco. Le quedarán brillantes y sin marcas.
Si se acumula la cal en su cuarto de baño y no sabe cómo deshacerse de ella, el vinagre es un remedio casero que suele ser efectivo. También para los grifos y las alcachofas de la ducha. Prepare una solución de vinagre y agua, y frote con ella las griferías. Verá cómo funciona.
Como ve, a veces hay que pararse un momento a pensar en lo que necesitamos de verdad y en el tipo de solución que es más adecuada en cada caso.