sábado, 7 de abril de 2018

Cocinas abiertas

En el post de hoy queremos mostrarle todo sobre las cocinas abiertas al resto de la vivienda y que permiten disfrutar de un espacio mucho más amplio, más funcional y con mucha más vida.
El concepto de las cocinas abiertas está cada vez más implantado en las viviendas de nuestro país, un espacio que tradicionalmente siempre había estado cerrado y delimitado del resto del hogar. Las cocinas abiertas quedaban relegadas únicamente a pisos y apartamentos pequeños donde se buscaba conseguir un mayor aprovechamiento del espacio y una sensación de mayor amplitud.
Actualmente esta es la opción más elegida por los clientes cuando quieren reformar su cocina y transformar esta estancia en un espacio que se integre en el salón o comedor.
El concepto de cocina abierta, además de transformar la distribución de esa zona, también transforma la manera de vivir este espacio ya que se abre al resto del hogar convirtiéndolo, en la mayoría de ocasiones, en el núcleo de la vivienda. La cocina se vive como un lugar de reunión, de socialización con todos los que habitan en la casa y, por supuesto, con los invitados a comidas y cenas. Y esto supone también un cambio en las funciones de la cocina (sobre todo si esta cuenta con una isla central o una península): ya no solo va a ser el lugar donde se cocine, sino que puede utilizarse como espacio de trabajo, el sitio donde hacer los deberes con los niños o, simplemente, un lugar para relajarse entre plato y plato.
Ventajas de las cocinas abiertas
La premisa que hay que tener clara cuando se elige la opción de transformar la cocina en una cocina abierta es que debe ser un espacio realmente estético porque va a quedar a la vista. Muebles, equipamiento, pequeños electrodomésticos… Todo debe estar perfectamente pensado y calculado para que el resultado sea armonioso entre sí y también con el resto de la vivienda.
A partir de aquí, pasamos a enumerarle las ventajas de las que podrá disfrutar si opta por transformar su cocina en una cocina abierta:
1. Contará con un mayor espacio
Independientemente de los metros que tenga su vivienda, la cocina abierta aporta inevitablemente una mayor amplitud y un mejor aprovechamiento del espacio porque se eliminan paredes y se unifica toda esa zona dando como resultado una estancia mucho más grande. Si quiere disfrutar del espacio extra que supone derribar algunas paredes, ¡una cocina abierta es lo que le recomendamos!
En este sentido, como ya le hemos comentado al inicio de nuestro post, siempre va a ser una alternativa ideal sobre todo para aquellos pisos y apartamentos que sean más pequeños. Pero no se ponga barreras e imagínese su actual cocina abierta al salón o al comedor. Seguro que tiene buena pinta…
2. Aumentará su funcionalidad
En las cocinas abiertas todos los muebles están perfectamente integrados en el espacio. Deben ser estéticos y también muy funcionales. Como le hemos comentado, esta zona adquiere nuevas funciones y se convierte en un lugar al que le sacará mucho más provecho porque pasará a ser el centro neurálgico de su hogar, perfecto para organizar reuniones y encuentros con familiares y amigos.
Por este motivo, insistimos, es indispensable que su funcionalidad sea muy alta y que los muebles reúnan todas las características que necesita para que sea un espacio cómodo y práctico a la hora de cocinar pero también debe permitir relajarse en esta estancia. Y todo esto sin perder esta estética de la que le hablábamos al principio. Por ejemplo, la campana deberá quedar integrada con el estilo del mobiliario pero, a la vez, debe ser un equipamiento potente y silencioso para evitar los olores y el ruido que puede generar y que fácilmente “contaminarían” el resto de la estancia.
3. Mucha más iluminación
Una de las consecuencias naturales de abrir la cocina al resto del hogar es que se consigue más luz en el espacio al haber derribado paredes, que suponen un obstáculo visual. Las cocinas, que en muchas viviendas suelen ser habitaciones interiores y con poca luz natural, reciben de esta manera mucha más claridad de estancias como el salón-comedor, que siempre es el lugar con más iluminación de la vivienda. Y por consecuencia, y no menos importante, este hecho también comportará un ahorro en el consumo eléctrico.
4. Mayor comunicación
La cocina se abre al resto del hogar por lo que permite una mayor socialización con el resto de la familia. La persona que esté cocinando podrá tener interacción con los otros miembros del hogar o con sus invitados sin tener que estar encerrado entre paredes.
¿Qué debemos tener en cuenta?
Ahora que hemos repasado las principales ventajas que supone tener una cocina abierta es el turno de enumerar aquellos elementos que se deben tener en cuenta para que pueda disfrutarla en su totalidad sin molestias y de la manera más cómoda.
Electrodomésticos de alta gama
Los electrodomésticos que se requieren en este tipo de cocinas son equipamientos de alta gama, silenciosos, con una estética cuidada y que sigan la línea de la cocina. Una de las opciones es integrarlos en el propio mobiliario para que pasen desapercibidos lo máximo posible y optar por equipamientos elegantes y con una estética cuidada.
Campana extractora potente
En este tipo de cocina es fundamental elegir la campana adecuada para evitar humos y olores, algo que puede molestarnos fácilmente al tratarse de un espacio abierto. Es un requisito indispensable para evitar incomodidades. ¿Pero qué características deben cumplir las campanas que se instalen en una cocina abierta?
En cuanto a su tamaño, la campana debe ser más ancha que la placa de cocción. Es importante tener en cuenta este dato porque solo de esta manera podrá absorber los humos y los olores que se generen cocinando. Por ejemplo, si tenemos una placa de 60 centímetros, lo correcto sería contar con una campana de 80 o 90.
En cuanto a la potencia, esta debe ser mayor de la que tendría una campana instalada en una cocina cerrada. Como le aconsejamos, es muy importante este punto para evitar olores y humos en un espacio que estará abierto al resto de la vivienda.
Otro de los requisitos que todos buscamos en una campana extractora, independientemente de que esté instalada en una cocina abierta o no, es que sea silenciosa. Las campanas ruidosas ya son cosa del pasado y se nos antoja imprescindible que no genere contaminación acústica, y más cuando se trata de una zona abierta. De esta manera podremos disfrutar de una estancia tranquila y relajada. Es un requisito básico cuando se va a trabajar en una cocina abierta.
Cocinas abiertas con isla
La isla se convierte en el elemento vertebrador de una cocina abierta. Recomendamos, siempre que sea posible por tema de espacio, instalar una isla porque aporta un extra de funcionalidad y de personalidad a la cocina.
En una isla se pueden instalar la zona de aguas y de cocción y destinar este espacio para cocinar o, si queremos, usarlo solo como zona de trabajo. Además, instalar este elemento también nos supondrá un extra de almacenamiento. ¿Y por qué no integrar una vinoteca aprovechando este espacio?
También puede añadir elementos separadores
¿Qué pasa si, a pesar de haber elegido una cocina abierta para su hogar, quiere separarla del resto de la vivienda en alguna ocasión? Existen opciones que no son fijas y que le permitirán crear una separación visual entre espacios. Estas son las más comunes:

Paneles.
Puertas correderas.
Una barra, por ejemplo, es un elemento que no cerrará por completo el espacio pero sí que provocará la sensación de que la cocina queda recogida y delimitada a pesar de que no haya una pared y de que visualmente no se divida el espacio.

Vía: Clysa