miércoles, 16 de diciembre de 2015

La casa de Juno: una ‘sencilla’ renovación total.


Una joven y embarazada pareja sueco-española acudió a Nook Architects para reformar esta modesta casa entre medianeras situada en el barcelonés barrio de Poblenou. Su intención era hacer una sencilla renovación: modernizar la cocina integrándola al salón, crear un baño nuevo y, en general, darle un aspecto más actual a la antigua construcción.

Sin embargo cuando empezaron las obras se detectó que la calidad de la construcción era pésima y que los diferentes niveles se habían realizado a parches con materiales muy humildes. Cuando el forjado de la planta principal casi se desmoronó Nook Architects tuvo que detener los trabajos y analizar muy bien la situación. La sencilla reforma se había convertido en una intervención integral que afectaba a la estructura y a la envolvente de la casa.
Ante este duro imprevisto, el nuevo planteamiento se basó en explotar el potencial de las nuevas opciones que se abrían en ese momento. Ya no se trataba de una casa convencional de planta baja más una planta piso, si no que el proyecto para su futuro hogar estaba aún por dibujar desde el papel en blanco.
La joven pareja tenía una visión muy nórdica sobre lo que debía ser su casa:abierta, luminosa y funcional. A diferencia de otras familias, no precisaban independizar su habitación ni los demás espacios de la casa, sólo los dos baños. Querían potenciar las relaciones visuales entre los diferentes espacios y crear estancias con un uso diferenciado y flexible a la vez.
Estas premisas llevaron a los autores a trabajar la sección desde el principio. En lugar de segregar el programa en dos plantas simples, colocaron la escalera ligera en posición transversal y desencajaron la sección, generando medias plantas que permitían la entrada de luz por diferentes puntos de la envolvente.
De esta manera pudieron ubicar la habitación del bebé en camino, Juno, en una posición central de la casa, ideal para la supervisión de las madres desde la sala y desde el estudio.
El acceso a la casa se realiza a través de un pasillo estrecho exterior, de modo que todo el volumen se vuelca a una única fachada en el patio posterior. El patio en planta baja, fuente principal de iluminación de la casa, permite que la estancia de día se prolongue y amplíe diluyendo los límites entre interior y exterior.
En la planta primera la fachada se retranquea para favorecer el asoleo y formar una terraza ajardinada para que juegue la pequeña Juno. Abriendo dos lucernarios en la cubierta se consigue que la luz bañe las estancias inferiores a través de la escalera.
En esta vivienda se ha querido reflejar la honestidad de los materiales, buscando el mayor confort posible con los revestimientos imprescindibles. Los forjados de nueva construcción quedan desnudos con tan sólo una capa de pintura, el volumen en el que se apoya la escalera está acabado con revoco visto, y los paneles de madera de encofrado del altillo también se presentan con el color y formato de fábrica.
El rastro de la antigua casa queda plasmado en la pared de ladrillo visto del fondo de la parcela, donde se ha conservado la traza de la antigua escalera exterior a modo de testimonio.

La casa de Juno sintetiza la evolución de un proyecto complejo y cambiante. Los grandes imprevistos se convirtieron en oportunidades para el desarrollo de una vivienda a medida del estilo de vida de la joven pareja y su hija, con apenas un año cuando se acabaron las obras.

Para más información visiten: Nook Architects
Vía: diarioDESIGN