sábado, 28 de febrero de 2015

Vivienda minimalista en California, por Dan Brunn Architecture (R)

Situada en las colinas de la localidad californiana de Encino, esta casa unifamiliar tiene muy poco que ver con lo que era antes de que el arquitecto Dan Brunn (Dan Brunn Architecture) llevara a cabo el proyecto de rehabilitación. Gracias a él, una antigua vivienda de estilo rústico y más bien poca personalidad, se ha convertido en un magnífico espacio, amplio, ordenado y luminoso, donde disfrutar de la vida diaria.


Desde el inicio, el arquitecto trabajó con los tres parámetros que le acompañan en sus proyectos: calidad, rapidez y economía. Así que en seis meses se había completado el diseño, la concesión de permisos y de licencias, y la construcción de la vivienda. El resultado final es este bello ejemplo de arquitectura y diseño interior minimalista.
El protagonismo recae en la zona común que comparten el salón, el comedor y la cocina. Los tres giran alrededor de un volumen de suelo a techo donde se ha ubicado la chimenea. Para conseguir este espacio diáfano, se eliminaron la mayoría de las paredes, permitiendo de este modo una libre circulación de la luz, el aire y de los propios habitantes de la casa. Con la planta ya diáfana, se pudieron abrir múltiples ventanales pivotantes en un extremo de la casa y ventanas correderas en la sala de estar, disfrutando de una refrescante brisa en los meses de verano sin necesidad de utilizar el aire acondicionado.
Defensor de que la cocina es “el alma y el corazón de una casa”, el autor ha dispuesto esta zona a lo largo de una de las paredes de la planta abierta. Su elegante diseño buscó una estética lo más limpia posible haciéndola totalmente blanca, eliminando cualquier tirador superficial y remarcando suavemente sus líneas horizontales. En ella, la isla se convierte en un elemento clave, anclado a la chimenea, que está siempre accesible para su utilización.
En cada parte de la casa, las proporciones y características cambian para ajustarse al espacio, mientras que se mantiene el aspecto homogéno. De esta manera, y aunque alrededor del centro de la vivienda, el esquema funcional se desarrolla de la manera tradicional con estancias cerradas, no deja de percibirse en ningún momento el estilo común que viste los interiores.
En el ambiente armónico y equilibrado que se respira tuvo mucho que ver la elección de materiales y equipamientos, tareas a las que el arquitecto dedicó mucho tiempo. Para mantenerse dentro del presupuesto y el tiempo previsto, se buscaron alternativas que sirvieran para alcanzar los objetivos deseados. Esto significó pasar mucho tiempo con el contratista, los fabricantes y los proveedores para llegar a muchas y creativas soluciones. Específicamente, se utilizaron nuevos sistemas de ventanas y puertas, revestimientos de madera y piedra, y se incorporaron armarios, todo para crear un diseño sin fisuras, fresco y acogedor.
Para más información visiten: Dan Brunn