sábado, 15 de noviembre de 2014

Cuartos de baño: ¿abiertos o cerrados?

Vivimos en la época de los espacios abiertos en decoración. Es el no va más, cocinas abiertas, salas de estar abiertas, lofts, los decoradores parecen orientar todo su trabajo a crear espacios abiertos para vivir. Pero claro, cuando el tema llega incluso al cuarto de baño hay gente que no está dispuesta a llegar a ese punto.
Bien es verdad que no estamos hablando de los retretes comunales que usaban los antiguos romanos por ejemplo. No, la cosa no llega a tanto pero sí es verdad que algunos decoradores se están planteando que el cuarto de baño propiamente dicho o sea la zona de baño sea un espacio abierto al dormitorio.
El área para evacuar nuestros desechos corporales sí que queda cerrada. Es la opción que defiende por ejemplo el interiorista francés François Champsaur que ha dirigido la remodelación de las habitaciones del Hôtel du Ministère en París bajo esta premisa.
En cambio el psiquiatra y psicoanalista Alberto Eiguer en su libro Votre maison vous révèle mantiene otra concepción radicalmente opuesta al entender que nuestra casa debe ser nuestro refugio particular. Y no sólo la casa sino también cada dependencia donde quienes conviven bajo el mismo techo encuentren los lugares apropiados para encerrarse y buscar esa paz y sosiego que sólo se encuentra en momentos de soledad y aislamiento físico. El cuarto de baño, la sauna se convierten así en saludables espacios que actúan a modo de capullo donde sentirnos felizmente aislados. La casa viene a decir Alberto Eiguer no es más que un reflejo de nuestra personalidad y como tal hemos de decorarla y adaptarla a nuestras particulares necesidades.