domingo, 23 de noviembre de 2014

En siete metros cuadrados, probablemente la vivienda más pequeña de Italia

Cuando pensamos en nuestra vivienda ideal, no solemos pensar en algo cuya superficie esté por debajo de los treinta metros cuadrados, de hecho normalmente pensamos en muchos más. Sin embargo eso no quiere decir que una vivienda muy pequeña no pueda ser agradable, confortable y contar con todo lo necesario para una vida estupenda.
Ya hemos visto muchos ejemplos de micro viviendas maravillosas y hoy Marco Pierazzi, en la que probablemente es la vivienda más pequeña de Italia, nos vuelve a demostrar, que si uno tiene buen gusto y capacidad para optimizar el aprovechamiento del espacio disponible, siete metros cuadrados de superficie pueden ser suficientes para vivir incluyendo cocina, baño y dormitorio convertible en sala de estar y viceversa, vamos a comprobarlo.
La vivienda está situada en un antiguo barrio de los más céntricos de Roma. Obviamente está totalmente restaurada para adaptar sus escasas dimensiones a las necesidades de hoy en día. Tiene un truco y es la escalera y la trampilla que da acceso al dormitorio, que también es sala de estar, y que está situado sobre la cocina y el baño que están en lo que realmente ocupa la planta baja.
La trampilla es abatible de modo que, una vez que estamos en la parte superior de la casa, podemos cerrarla y se convierte en parte del suelo, ampliando la superficie útil y evitando que podamos caernos o tener algún desagradable accidente con la escalera, que es uno de los miedos y los peligros de los altillos.
En las imágenes pueden ver la cocina, que aunque parezca increíble es totalmente funcional y cuenta con todo lo necesario para preparar en ella las mejores recetas. Vamos, que no está pensada como un adorno, es una cocina útil que cuenta con plata, fregadero, nevera, espacio de almacenaje y todo lo que se les pueda ocurrir que pueden necesitar para cocinar.


Incluso cuenta con una mesa, abatible también, que es ideal para dos pero puede servir para que a su alrededor se sienten hasta cuatro personas, o sea que si queremos hasta nos podemos traer invitados. La mesa se pliega cuando no se está utilizando para no obstaculizar el acceso a las escaleras que están detrás de ella.
En otras imágenes podemos ver el dormitorio y la sala de estar, que son en realidad la misma estancia. El cambio se consigue gracias a ese sofá cama que se adapta a la perfección a las necesidades de este espacio y proporciona exactamente, con su forma, lo que esta vivienda necesita.
Y no nos olvidemos del contraste entre materiales que hacen que el espacio resulte acogedor. Aunque el blanco tiene mucho protagonismo, como suele ser habitual en los espacios pequeños, también hay piedra y madera que hace que el espacio resulte más agradable y cálido.
Aún nos faltaba por ver el baño que es bastante mejor que el que nos encontramos en muchas habitaciones de hotel y los detalles de la cocina, para que veamos hasta que punto se puede optimizar el espacio de almacenaje. Eso sí, en una casa como esta no hay espacio para acumular cosas que no sirven, ni para el desorden, pero eso no tiene que ser una desventaja, sino todo lo contrario.

Vía: Decoesfera