sábado, 22 de noviembre de 2014

Cocina y cuarto de baño, diseñados por la interiorista Laura Yerpes

Esta cocina y baño forman parte de un proyecto más amplio, realizado por la interiorista Laura Yerpes, que consistió en la unión de dos viviendas de un edificio, situado en una zona residencial de nueva construcción, que disfrutan de grandes terrazas y vistas a  grandes zonas comunes. En la fusión de los pisos, que se hizo a través de su núcleo central, se mantuvieron las dos entradas y se crearon dos zonas diferenciadas.


Por un lado, se diseñó la zona de día, con una amplia y luminosa cocina, que dispone de gran capacidad de almacenamiento, un dormitorio de invitados con su correspondiente baño, una segunda habitación y un baño de cortesía.
Por otro, se encuentra el lavadero, el despacho y una zona privada, concebida como un espacio de relax y descanso con un gran vestidor al que se accede directamente desde el dormitorio, unido a un baño con hamman y bañera de hidromasaje. Una gran estancia de planta abierta, compartida por la sala de estar y el comedor, sirve como nexo de unión de ambas zonas.
La cocina se comunica directamente con el comedor y está equipada con mobiliario de la firma Leicht, que combina el laminado de madera de teca con lacado negro de alto brillo, ofreciendo una sobria apariencia. Distribuida en forma L, también dispone de una gran isla cuya encimera de una sola pieza en granito de color negro Sudáfrica se convierte en una mesa alta.
Todos los electrodomésticos son de gama alta y están integrados en el mobiliario. La campana extractora, enrasada en el techo, dispone de  un sistema de extracción interior que desemboca en la parte trasera de la vivienda, donde antes estaba situada una de las antiguas cocinas. Como elementos especiales, cuenta con un horno de vapor, un tepanyaki y televisión integrada en el mueble.
En los baños se utilizaron revestimientos porcelánicos combinados con materiales como la piedra natural. Los grandes platos de ducha, las encimeras y el mobiliario a medida fueron diseñados por la propia interiorista. Las griferías son, en su mayoría, emportadas para dejar más espacio en las encimeras.
El baño principal se convirtió en una zona de spa con ducha, bañera de hidromasaje y una zona de gimnasio que el cliente completó con una cinta de correr. La pieza destacada de este rincón es un gran rociador con dos funciones: lluvia y cascada, que ofrece una diversidad de combinaciones y termostato para controlar la temperatura. Además, el hammam dispone de cromoterapia y aromaterapia.
Para más información visiten: Laura Yerpes