martes, 28 de octubre de 2014

Restaurante Embat, por Jordi Ginabreda ¿minimalismo vintage…?

El restaurante Embat, ubicado en pleno Eixample barcelonés, encargó la creación de su nueva imagen al estudio de interiorismo de Jordi Ginabreda, cuyo principal reto fue conseguir un maridaje perfecto entre un “interiorismo de alta cocina” y un ajustado presupuesto. El resultado, un establecimiento con un “minimalismo vintage”, de atmósfera cálida y una sencilla decoración sin elementos superfluos que recarguen el espacio.


El proyecto, condicionado por la contención en las costes, llevó a cabo una mínima intervención en el techo y el pavimento, dejando a la vista la tradicional bóveda catalana y conservando el pavimento de baldosas cerámicas. El trabajo principal se centró en los paramentos verticales, el mobiliario, la iluminación y el color.
El tono de la madera y la pintura escogidos, así como la riqueza de la iluminación, contribuyen a aumentar la luminosidad del conjunto y potenciar su visibilidad desde el exterior, ya que se trata de un semisótano de poca fachada y mucha profundidad ubicado un metro por debajo de la cota de la calle. La monotonía cromática se rompe con las pinceladas de color que aportan las sillas lacadas. El uso de espejos, con su efecto multiplicador, se convierte en el cómplice necesario para ampliar visualmente el espacio existente.
Para mejor la acústica del local, una segunda piel de material fonoabsorbente cubre gran parte de las paredes y permite contrarrestar el elevado nivel de reverberación del antiguo local. Esta piel se protege mediante el conjunto de banco y celosía de tricapa de abeto que recorre longitudinalmente el restaurante. Este conjunto también incluye las estructuras de soporte para las lámparas que iluminan las mesas, pautando el espacio y permitiendo liberar las bóvedas tanto del material acústico como de cualquier tipo de instalación eléctrica.
Finalmente y para captar la atención de los transeúntes, se ha diseñado -específicamente para el restaurante- una gran lámpara con 25 puntos de luz que se asemeja a una constelación, guiando a los clientes dentro del local como las estrellas de antaño guiaban a los navegantes a buen puerto.
Para más información visiten: Restaurante EmbatJordi Ginabreda Interiorisme