domingo, 6 de octubre de 2013

Cómo adaptar un salón para las personas mayores.

Llega un momento en el que todas las personas mayores necesitan unos cuidados y una adaptación de su hogar que les evite accidentes y les facilite su actividad diaria. Por supuesto, los cambios en la vivienda dependerán tanto de las características de la vivienda como del grado de autosuficiencia de los habitantes.

Por eso, antes de nada, es importante hacer un estudio sobre las mejores formas de adaptación al entorno. Además, es conveniente que el propio edificio tenga unos acondicionamientos mínimos dados, como un ascensor o una rampa o elevador para minusválidos. Cada estancia de la casa necesita un tipo de adaptación, pero hoy nos vamos a centrar en el salón.
Iluminación
A la hora de adaptar el salón para las personas mayores tendremos que tener muy en cuenta la iluminación. Generalmente, con la edad se va perdiendo visión, por lo que tanto la luz natural como la artificial deberán ser de calidad.
Muebles
En cuanto a los muebles, no deberán entorpecer el paso de las personas por la estancia. También es preferible escoger mobiliario con bordes redondeados para evitar daños si se produce un tropiezo o un desfallecimiento. Por supuesto, se deberá tener mucho cuidado de tener bien fijadas las estanterías a la pared.
Asientos
Los asientos siempre son la parte más importante del salón, pero adquieren aún más protagonismo en el caso de las personas mayores, ya que suelen pasar en ellos mucho más tiempo y es necesario que estos resulten cómodos para ellos. Así, deberán contar con reposabrazos y respaldaos altos, que son los más cómodos para las personas mayores. En cuanto a la altura, no deberán ser ni demasiado altos ni bajos para que la acción de sentarse y levantarse no se convierta en algo demasiado difícil.

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