lunes, 21 de noviembre de 2016

Las máscaras en decoración

Aunque en la tradición europea griega y romana podemos encontrar muchas máscaras de barro y cerámica, y aunque también en el antiguo Egipto aparecen las más antiguas, a día de hoy son sin duda las de tipo étnico (máscaras africanas o de tribus indígenas de América Latina) las más atractivas para decorar.
Las máscaras solían utilizarse antiguamente en rituales sociales o religiosos y representaban figuras legendarias o espirituales, permitiendo la unión entre las divinidades, los vivos y los muertos. En el oeste de África todas ellas pueden enmarcarse en uno de estos cuatro grupos: espíritus animales, espíritus del antepasado, héroes mitológicos o una combinación de estas dos últimas.
En cualquier caso, hoy en día y su empleo en el diseño interior ha relegado su simbología en favor de la estética, escogiéndose una u otra no por su significado o representación sino exclusivamente por criterios ornamentales.
En este sentido, podemos encontrar máscaras de todo tipo, ya sea para colgar en la pared o insertadas en un pedestal a modo de escultura. Éstas últimas, de tamaño no muy grande, son perfectas para decorar aparadores y consolas de entradas y comedores.
Un tipo de máscaras que quedan muy decorativas son las de forma alargada. Caras que parecen alargarse en un espejo amorfo y que sin embargo resultan muy estéticas en la decoración de paredes, bien solas (decorando una columna o espacio alargado y estrecho), bien a pares (para decorar por ejemplo ambos lados del cabecero de cama) o bien en combinación con otras de formas y tamaños distintos para decorar un amplio espacio de pared.
Las máscaras también resultan muy decorativas adornando pasillos alargados. En este sentido, máscaras de forma y tono similar enmarcadas en hornacinas blancas iluminadas en la zona superior darán un estilo muy personal a esta estancia tan supuestamente anodina.
Si en cambio queremos decorar un aparador, una muy buena opción es utilizar dos máscaras con pedestal, una más alta que la otra y colocarlas a un lado del mismo a modo de esculturas decorativas. O bien, si lo que queremos es decorar una esquina, un rincón o una pared estrecha, podemos optar por colocar la máscara sobre un pedestal alto y cúbico para darle presencia.
Y para aquellos a los que les guste la estética de máscaras pero no el volumen, siempre pueden diseñárselas en vinilos y colocarlas en la pared

Vía: Decofilia