jueves, 16 de junio de 2016

Frëims Condesa por Arqmov Workshop

Este proyecto consiste en la renovación de una casa de la década de 1920 que se ha adaptado actualmente para el primer restaurante de México especializado en sándwiches cuadriculados y en el que se sirve la mejor variedad de métodos de extracción del café.

Se ha creado un concepto nuevo para una franquicia que busca principalmente que cada espacio tenga personalidad propia. Es el diseño de un programa flexible en el que las actividades típicas del giro son enriquecidas con gestos culturales y diferentes expresiones de arte; así entonces, suceden desde lecturas en grupo, presentaciones de libros, conciertos acústicos o catas de vino. El concepto común es que sean espacios con usos diversos que sirven para la promoción del arte y la lectura, una galería en la que cada cierto tiempo un artista diferente interviene el espacio; en este proyecto en especifico, se generó un muro exterior en el patio que es remate visual desde el acceso al restaurante, en él se pueden exponer las intervenciones de los artistas.
La casa está ubicada en una de las principales avenidas de la colonia Condesa, en la Ciudad de México; el edificio fue recuperado de un largo abandono y se acondicionó procurando al máximo su estado original; la fachada fue intervenida y adaptada a su nuevo uso, a lo largo de la casa y el jardín se mantienen “testigos” que muestran la naturaleza de los materiales; los elementos originales de la casa como la fuente, bancas y muros colindantes y técnicas de construcción empleadas en la época.
Un conjunto de aberturas proporciona al interior luz natural constante; se retomaron los elementos de cancelería que se replican para componer el lenguaje arquitectónico tanto en el interior como en el peculiar patio, ahí se encontraba una fuente de la que se ha respetado el trazo, se reinterpretó y adaptó a las líneas del nuevo diseño. En torno a la nueva fuente, que funciona como espejo de agua, se creó una gran área de comensales grupales e íntimos, es decir: se diversifica la forma de comer, creando un ambiente en el que se disponen elementos de contemplación, relajación, mucha vegetación, sombras y, por su ubicación, corrientes de viento que mantienen siempre fresco el sitio. Se respetó el partido arquitectónico de los espacios originales, de forma que se tocó en lo mínimo la estructura de la casa; la cocina ha sido adaptada al mismo espacio que ocupaba desde su origen, por lo que se optimiza su espacio y función.
Un aspecto importante en la realización de este proyecto fue la recuperación y reutilización de materiales con los que se diseñó el mobiliario, las ventanas originales, algunos pisos de pasta de cerámica y lambrines de madera.
El piso del interior se dejó aparente de concreto pulido y de blocks de colores en el patio a manera de adoquín, dejando la parte maciza y hueca estratégicamente para procurar espacios verdes o de huertos orgánicos.
Como elementos primarios se diseñó una iluminación básica, a base focos Edison y lámparas antiguas o de concreto; lo que genera iluminación muy tenue que complementa el juego de materiales y texturas.

Es por sí un espacio esencial de convivencia y arte, ligero y que provee al usuario de una experiencia que le relaja y abstrae de su trajín cotidiano.

Para más información visiten: Arquitectura en Movimiento