martes, 3 de julio de 2018

¿Cómo Retirar Amianto De Tu Vivienda?. Consejos y Técnicas Utilizadas

En el siguiente artículo le explicaremos cómo retirar amianto de su vivienda, siguiendo los consejos de un profesional que garantice la seguridad del proceso.

¿Qué es el amianto?

Durante la segunda mitad del siglo XX numerosas viviendas fueron construidas utilizando elementos que contenían amianto. El amianto, que también es conocido como asbesto, se utilizó por su gran capacidad aislante y el bajo coste que suponía su instalación. De lo que no éramos conscientes entonces, era de que el amianto también podía llegar a presentar algunos inconvenientes: puede ser fácilmente transformado en fibras, que al ser inhaladas, se van almacenando en los pulmones, llegando a producir graves patologías respiratorias.

En España, Uralita y Fibrocemento fueron las encargadas de comercializar con este material. Poco a poco se fue limitando su uso, pero no fue hasta el año 2001, que se prohibió definitivamente.

¿Cómo retirar amianto de su vivienda?

El amianto puede presentarse en distintas formas, desde tuberías hasta tejados. Por esa razón, la retirada de amianto puede ser muy distinta, dependiendo de la estructura donde se encuentre. Además, no siempre es peligroso, solo lo es cuando se encuentra en mal estado de conservación. Una de las estructuras más frecuentes que suele presentar amianto son las cubiertas exteriores de fibrocemento.

Si el amianto se encuentra en mal estado, su retirada deberá llevarse a cabo por un profesional.

Lo primero que deberá hacer el profesional es evaluar el estado de la estructura. Para ello, los trabajadores de la empresa especializada deberán equiparse con protecciones individuales que garanticen su seguridad. Las protecciones indicadas suelen ser mascarillas dotadas con filtros contra partículas y ropa de trabajo desechable con capucha.

Técnicas utilizadas para retirar el amianto

Dependiendo de dónde se encuentre el amianto se utiliza una técnica u otra. Una de las retiradas más frecuentes es la del amianto de las cubiertas exteriores. Para que durante la retirada el amianto no se disperse, se aplica una solución acuosa. De este modo, se puede proceder a la retirada de las placas con la máxima precaución posible.

Cuando se trata de retirar la estructura metálica de un edificio, la técnica utilizada suele ser mucho más compleja. Además, una mala manipulación de la estructura podría tener consecuencias fatales para cualquier ciudadano que se encontrará alrededor de la zona de retirada. Por esa razón, los especialistas deben estar formados sobre el protocolo de trabajo y seguirlo estrictamente.

Asimismo, cualquiera de las técnicas que se utilice tiene como principal objetivo evitar la liberación de polvo con fibras de amianto en el ambiente, protegiendo así la salud de los trabajadores y de los ciudadanos que regenten la zona de exposición.

Una vez se ha conseguido retirar amianto, este debe envolverse en un material plástico que no deje pasar ninguna partícula de amianto. La empresa especializada se encargará de gestionar el residuo para eliminarlo de forma segura.

Retirar la uralita o el fibrocemento no es algo complicado pero si peligroso. Por todo ello, como hemos repetido a lo largo del artículo, no debe realizar la retirada de manera autónoma. La retirada es un proceso complejo que debe llevarse a cabo por profesionales que conozcan la técnica y aseguren su seguridad y la de la población.

Vía: Instapro