jueves, 20 de noviembre de 2014

Transformar una vivienda en dos, una reforma del estudio Cirera + Espinet

El estudio  Cirera + Espinet reformó este piso de 120 m2, situado en pleno Eixample barcelonés, partiendo de la necesidad de transformar una vivienda en dos.


El primer reto, debido a la planta irregular del inmueble, fue conseguir una distribución ordenada y proporcional, que diera lugar a espacios amplios y luminosos. También se buscó la entrada de luz para ampliar visualmente las estancias y conseguir una vivienda acogedora.
El proyecto se centró en dos puntos clave. Por una parte, diferenciar la zona de día de la zona de noche. Para conseguir que las zonas comunes fueran espaciosas y confortables, se abrieron las estancias y la cocina se transformó en la prolongación del salón. De esta manera, se ha convertido en la protagonista del espacio ya que la entrada al piso tiene lugar a través de la cocina.
La zona de noche, para la que se necesitaba intimidad y tranquilidad, se ha separado mediante una puerta pivotante, totalmente integrada, que desaparece entre las paredes blancas del salón. Tras esa puerta, se encuentran dos habitaciones y dos baños completos.
Por otra parte, los materiales y acabados contribuyen a crear una sensación de hogar, y se encargan de distribuir y regular la luz natural. Se conservaron el techo de bovedilla y la pared de ladrillo, ambos originarios de la finca. Con ellos se recuperó parte de la memoria histórica del piso y también sirvió para embellecer el moderno ambiente.
La madera y el color blanco se repiten en toda la vivienda, creando una sensación de calma y orden. La madera aporta calidez y sensación de envolvente y recogimiento. El color blanco potencia la luz, creando amplitud y bienestar.
Para más información visiten: Cirera + Espinet